En los últimos meses se ha encendido una alerta en Sault Ste. Marie, Ontario. Vecinos que viven a pocos kilómetros del aeropuerto local descubrieron que su agua y sus suelos están contaminados con PFAS, los llamados “químicos eternos”. Aunque el foco del problema está a casi 700 km de Toronto, la situación plantea preguntas urgentes para toda la provincia y, en especial, para la comunidad latina que llama a Toronto su hogar.
¿Qué son los PFAS y por qué se les llama “químicos eternos”?
PFAS es la sigla de per- y polifluoroalquiladas, una familia de más de 12 000 sustancias sintéticas creadas en los años 40 para repeler agua, grasa y calor. Se usan en espumas contra incendios, utensilios antiadherentes, ropa impermeable y envases de comida rápida. Se les llama “eternos” porque sus enlaces de carbono-flúor casi no se degradan en la naturaleza, acumulándose durante décadas en el agua, la fauna y, finalmente, en nuestros cuerpos.
Cómo llegaron los PFAS al norte de Ontario
Durante años, los aeropuertos canadienses practicaron simulacros de incendio con espumas que contenían altas concentraciones de PFAS. Estas espumas se filtraron a la napa freática y a los arroyos cercanos. En Sault Ste. Marie, las muestras de agua subterránea alrededor del aeropuerto detectaron niveles muy superiores a los recomendados por Health Canada, lo que disparó la preocupación de residentes como Peter Gagnon y Rick Gartshore, quienes temen por la salud de sus nietos y de las generaciones venideras.
Riesgos para la salud y el ambiente
Los estudios científicos asocian la exposición crónica a PFAS con:
- Problemas hormonales y de tiroides
- Daño hepático y renal
- Disminución de la respuesta inmunitaria en niños
- Mayor riesgo de ciertos cánceres
Además, la fauna local —peces, aves y mamíferos— bioacumula estas sustancias, afectando toda la cadena alimentaria y poniendo en riesgo la pesca de subsistencia y el turismo natural.
Respuesta de las autoridades
El gobierno federal introdujo en 2023 un borrador de reglamento para limitar la concentración de PFAS en el agua potable a 0,0006 mg/L. Mientras tanto, el aeropuerto de Sault Ste. Marie ha reemplazado la espuma tradicional por alternativas libres de PFAS y está financiando pozos de monitoreo y sistemas de filtración para las viviendas más afectadas. Sin embargo, la remediación completa puede tardar años y costar millones de dólares.
Lecciones para la comunidad latina en Toronto
Aunque Toronto no ha reportado niveles críticos de PFAS en su sistema municipal, muchas bases militares y aeropuertos de la región han usado la misma espuma. Por ello:
- Infórmate: revisa los reportes de calidad del agua de tu municipio. La ciudad de Toronto los publica anualmente.
- Filtra tu agua: filtros con membrana de ósmosis inversa o carbón activado granulado pueden reducir significativamente los PFAS.
- Reduce la exposición en casa: evita sartenes antiadherentes muy gastados, elige textiles sin tratamiento repelente y minimiza el uso de envases desechables impermeabilizados.
- Participa: apoya iniciativas locales para actualizar los protocolos de emergencia contra incendios con espumas más seguras.
Mirando al futuro
El caso de Sault Ste. Marie nos recuerda que la contaminación por “químicos eternos” no reconoce fronteras. Proteger a nuestras familias implica conocer los riesgos, exigir transparencia a las autoridades y adoptar prácticas diarias que reduzcan la exposición. La salud de las próximas generaciones está en juego.