Con la cuenta regresiva rumbo al próximo Mundial de la FIFA, las autoridades provinciales empiezan a mover sus piezas para que la fiebre futbolera no choque con las normas de venta de alcohol. Mientras los fanáticos latinos en Toronto celebran la extensión del horario hasta las 4 a.m., en la costa oeste no habrá tregua: la “last call” en Columbia Británica (B.C.) seguirá igual. ¿La razón? Todo apunta a la diferencia de husos horarios y no a una cuestión de permisividad.
El dilema del “último trago”
En Canadá, cada provincia regula su horario límite de venta de bebidas alcohólicas. Tradicionalmente, la mayoría cierra la barra a las 2 a.m. Sin embargo, los grandes eventos deportivos —como los Juegos Olímpicos o la Copa del Mundo— suelen motivar excepciones.
Ontario dice ¡salud! hasta las 4 a.m.
El gobierno ontariano aprobó una dispensa temporal para que los bares, pubs y restaurantes puedan servir alcohol dos horas adicionales durante todo el torneo. El objetivo es simple: garantizar que ningún gol decisivo encuentre a los aficionados con el vaso vacío. Para una ciudad con tanta comunidad latina como Toronto, donde la pasión futbolera se vive en pantalla gigante y a todo volumen, esta medida significa:
- Mayor flujo de clientes para los negocios nocturnos.
- La oportunidad de ver partidos que se jueguen en horarios “raros” sin interrupciones.
- Un impulso al ambiente festivo multicultural que caracteriza a la urbe.
¿Por qué B.C. no copia la jugada?
A primera vista, podría parecer que la falta de extensión en Columbia Británica obedece a un enfoque más estricto. En realidad, la zona horaria del Pacífico coloca a B.C. dos o tres horas por detrás de Ontario. Eso significa que:
- Un partido que en Toronto arranca a la medianoche y termina a las 2 a.m. finalizaría a las 11 p.m. en Vancouver.
- Incluso los encuentros más tardíos caerían dentro del horario regular de servicio para los bares de la costa oeste.
- Por ende, el gobierno provincial concluyó que no es necesario extender la última llamada, ya que pocos —si es que alguno— partidos superarán el límite vigente.
El reloj mundialista y las zonas horarias
El calendario de la Copa no se diseña pensando en las barras canadienses; se ajusta a la audiencia global y, especialmente, a las sedes locales. Cuando los partidos se disputan de noche en la sede anfitriona, resultan en horarios de madrugada para Norteamérica. De ahí la disparidad:
• Zona Este (Toronto): Los duelos que arrancan a las 2 a.m. en Europa se traducen en partidos a las 8 p.m. o 9 p.m., pero un kickoff tardío en Latinoamérica podría empujar el silbatazo final hasta las 3:30 a.m.
• Zona Pacífico (Vancouver): Ese mismo partido terminaría antes de la 1 a.m., más que aceptable para la regulación local.
Impacto para la comunidad latina en Toronto
Para los hinchas de Argentina, Brasil, México y demás selecciones de la región, la extensión otorga libertad para vivir el Mundial como en casa: cantos, cervezas y madrugadas repletas de fútbol sin el estrés de un cierre prematuro.
Consejos para aprovechar la extensión
- Reserva temprano: muchos locales ya están creando listas de espera.
- Planifica tu transporte: el TTC prolongará algunas rutas, pero verifica los horarios nocturnos.
- Respeta las normas: la policía de Ontario recalca que el permiso es para beber, no para incumplir reglas de convivencia.
En síntesis, la decisión divergente entre Ontario y B.C. no es un contraste moral sino geográfico. Toronto celebra con el vaso en alto hasta las 4 a.m.; Vancouver simplemente no lo necesita. Así que, latinos en la capital ontariana, vayan alistando la garganta para los cánticos y el brindis prolongado: el Mundial se jugará también en la barra.