Toronto sigue consolidándose como uno de los rincones más diversos —y sabrosos— de Norteamérica. Esta vez, la novedad viene de la mano de Khem Thai Tea, un pequeño local (literalmente una ventanilla) que acaba de abrir en el complejo gastronómico Thai Mart y que presume de ser la primera y única tienda de la ciudad que prepara Thai Tea mediante la técnica tradicional «pulled». Te contamos por qué esto importa, cómo se hace y qué podrás encontrar cuando te acerques a Yonge & Wellesley.
¿Qué es exactamente el Thai Tea?
El Thai Tea —conocido en Tailandia como cha yen— se elabora a partir de un té negro muy aromático, originalmente de Ceylán, al que se le añaden especias (anís estrellado, tamarindo, cardamomo), azúcar y, por supuesto, leche condensada. El resultado es una bebida de color naranja intenso, dulce y ligeramente especiada, perfecta tanto para calmar la sed como para sustituir el postre.
La técnica «pulled»: espectáculo y precisión
En la mayor parte de los locales canadienses el Thai Tea se arma mezclando los ingredientes en un vaso y coronándolo con espuma. Khem Thai Tea, sin embargo, recupera el método del Sudeste Asiático: «tirar» o «estirar» el líquido entre dos jarras metálicas. Este gesto airea la mezcla, baja rápidamente la temperatura y crea una capa cremosa sin necesidad de máquinas. Además de mejorar la textura, acentúa los aromas porque oxigena el té.
Visualmente es hipnótico: el barista sostiene una jarra a la altura de los hombros y vierte el líquido en otra jarra colocada muy por debajo, luego invierte el proceso varias veces. No hay derrames ni salpicaduras, solo un chorro anaranjado que dibuja una cinta sedosa en el aire.
Khem Thai Tea: la nueva joya de Thai Mart
Thai Mart se ha ido convirtiendo en un «Avengers» de la cocina tailandesa en Toronto, con puestos especializados en boat noodles, mariscos fritos y postres de coco. A esa alineación se suma ahora Khem, cuya fachada color ocre hace juego con el mismo tono del Thai Tea.
Una carta breve pero contundente
Aunque el protagonista es el Thai Tea «pulled», el menú incluye:
- Thai Iced Coffee, con un tostado oscuro y la misma leche condensada.
- Té verde helado, para quienes prefieren un perfil más herbal.
- «Nom Yen» o leche rosada con sirope de sala, la opción más instagrameable.
Horarios y ambiente
El local abrió en soft-opening el 6 de abril y ya registra filas constantes. Se trata más de una experiencia «para llevar» que de un salón: pides en la ventanilla, disfrutas del «show» del tirado y te marchas con tu vaso rebosante de hielo.
Por qué vale la pena probarlo
Más allá de la novedad, el Thai Tea «pulled» ofrece una textura sedosa y un equilibrio de sabores difícil de lograr con métodos convencionales. La oxigenación atenúa el dulzor de la leche condensada y realza las notas a vainilla y especias del té negro. Si te gusta el cold brew, la sensación aterciopelada te resultará familiar; si eres amante de los postres lácteos, aquí encontrarás tu nueva adicción.
Información práctica
Dirección: Thai Mart, 496 Yonge St. (esquina con Wellesley).
Transporte: A pocos pasos de la estación Wellesley (línea 1).
Precio: Alrededor de 6–7 CAD por vaso grande.
Consejo: Ve con tiempo; el tirado artesanal lleva un par de minutos y suele haber cola, especialmente en los días soleados.
Con la primavera en pleno ascenso térmico, Khem Thai Tea se perfila como la parada obligatoria para quienes buscan refrescarse con un sorbo de Tailandia sin salir de Toronto.