El pasado fin de semana, lo que debía ser una salida familiar para futuras mamás y papás en la ciudad se convirtió en una experiencia frustrante. El Toronto Baby Show, celebrado el 11 y 12 de abril en el Enercare Centre, terminó envuelto en críticas por la falta de organización, filas interminables y la negativa de entrada a muchos asistentes, incluidas numerosas familias latinas de la región.
¿Qué ocurrió exactamente?
El Toronto Baby Show lleva más de una década reuniendo a padres primerizos y empresas del sector infantil con la promesa de muestras gratuitas, ofertas exclusivas y la posibilidad de probar productos antes de invertir en la seguridad de sus pequeños. Sin embargo, en esta edición, miles de personas llegaron al recinto al mismo tiempo, saturando los accesos y provocando que la organización cerrara puertas temporalmente debido a los límites de aforo.
Testimonios de los asistentes
Las redes sociales se llenaron de quejas y relatos que coincidían en tres puntos: largas esperas, confusión y falta de control de multitudes.
• “Deberían devolvernos el dinero a todos; fue un desastre”, escribió una asistente en Instagram.
• Otra mamá relató que, al mover la fila a la intemperie, “empezó la gente a colarse; llevábamos más de una hora congelándonos con nuestros bebés”.
• En Reddit, un usuario contó que llegó a las 9:55 a.m. y tardó 15 minutos solo en encontrar el inicio de la fila: “Aunque lograra entrar, sabía que adentro sería un infierno”.
La versión de los organizadores
Un representante del Toronto Baby Show ofreció disculpas y aseguró que “el evento no se sobrevendió”. Según la organización, la coincidencia con otros actos en Exhibition Place y el cierre parcial del servicio de tren GO provocaron que “una gran cantidad de asistentes llegara en un periodo de tiempo muy corto”. Reconocen que parte del público esperó demasiado y prometen reembolsos a quienes no lograron ingresar.
Factores que agravaron la situación
1. Boletos flexibles: El pase servía para cualquiera de los dos días, lo que incentivó que la mayoría optara por el sábado.
2. Cambios de fila: Al trasladar la cola al exterior para “despejar” el vestíbulo, muchos asistentes se colaron o abandonaron por el frío.
3. Público sensible: Madres embarazadas y bebés recién nacidos esperaron a la intemperie, lo que incrementó la indignación por la falta de previsión.
Reacciones en redes y antecedentes
El hashtag #TorontoBabyShow sumó cientos de quejas en cuestión de horas. Además, varios usuarios recordaron que la edición de otoño de 2025 “ya había presentado problemas similares”, sugiriendo un patrón de fallos logísticos.
¿Qué pasará ahora?
La organización confirmó que trabaja con Enercare Centre para “refinar protocolos” y garantizar una experiencia más fluida en futuras ediciones. También están procesando los reembolsos solicitados y respondiendo uno por uno los mensajes de los asistentes.
Para muchas familias, el evento dejó un sabor amargo, pero también abrió la conversación sobre la necesidad de mejorar la planificación de grandes ferias familiares en Toronto. Si piensas asistir a la próxima edición, mantente atento a los canales oficiales y llega con tiempo: la lección de este año es clara, la prevención nunca sobra cuando se trata de salir con bebés en pleno Toronto.