Waymo, la empresa de vehículos autónomos de Alphabet (matriz de Google), quiere poner a rodar sus taxis sin conductor en Toronto. El proyecto ofrece avances tecnológicos atractivos, pero también despierta dudas serias sobre el futuro laboral de miles de conductores —incluidos muchos latinos— que hoy viven de manejar taxis tradicionales o autos de aplicaciones.
¿Qué es Waymo y qué propone en Toronto?
Waymo opera robo-taxis en ciudades como Phoenix y San Francisco, donde los usuarios pueden pedir un viaje a través de una app y viajar sin que nadie ocupe el asiento del conductor. En Toronto, la compañía ha comunicado a la alcaldía su intención de ingresar al Programa Piloto de Vehículos Automatizados de Ontario, un marco regulatorio que permite probar autos sin conductor desde 2016 y que se extiende hasta 2027.
Preocupaciones del Ayuntamiento y la Provincia
La alcaldesa Olivia Chow no controla la normativa sobre vehículos autónomos —esa responsabilidad recae en la provincia—, pero dejó claro que no respaldará a Waymo si sus operaciones “lastiman a los conductores de taxi y de aplicaciones” que ya prestan servicio en la ciudad.
El primer ministro provincial, Doug Ford, tampoco ha dado un apoyo público. El gobierno de Ontario es consciente de que permitir que una empresa estadounidense reemplace puestos de conducción puede generar resistencia social. Aun así, dentro del piloto provincial no es ilegal circular sin conductor siempre que se cumplan las condiciones de seguridad y reporte de datos.
¿Cómo funciona el programa piloto de vehículos automatizados en Ontario?
• Vigencia: 2016-2027.
• Exigencias clave: registro del vehículo, seguro específico, informes periódicos de incidentes y un operador remoto con capacidad de intervenir.
• Objetivo: recopilar datos de seguridad y comportamiento en carretera antes de aprobar una normativa definitiva.
Impacto potencial en la comunidad latina de conductores
En Toronto, un porcentaje importante de los conductores de taxis y rideshare son inmigrantes latinos que ven el volante como puerta de entrada económica. La llegada de robo-taxis podría significar:
- Desplazamiento laboral: menos cupos para choferes humanos en el mediano plazo.
- Presión tarifaria: los precios podrían bajar, reduciendo ingresos de quienes sigan manejando.
- Nuevos roles: supervisores remotos, técnicos de flota o personal de mantenimiento podrían convertirse en alternativas de empleo, aunque con requisitos de capacitación técnica.
Lo que viene
Waymo ya sostuvo reuniones con funcionarios municipales y provinciales desde diciembre pasado y se espera que presente su solicitud formal al programa piloto en los próximos meses. El debate público —donde los latinos de Toronto tienen mucho en juego— girará en torno a seguridad, generación o pérdida de empleo y responsabilidad en caso de accidentes.
Por ahora, la vista está puesta en Queen’s Park, sede del gobierno provincial, donde se definirá si los taxis robots obtienen luz verde o si, por el contrario, Toronto pospone la revolución autónoma para proteger a sus conductores humanos.