Hace dos décadas, el nombre de Dawson College quedó grabado en la memoria colectiva de Canadá. Aquella mañana de septiembre de 2006, un atacante armado acabó con la vida de la estudiante Anastasia De Sousa y dejó a otras 19 personas heridas. Entre los sobrevivientes estaba James Santos, quien presenció la muerte de su amiga y terminó con lesiones graves. Hoy, convertido en agente del Servicio de Policía de la Ciudad de Montreal (SPVM), Santos regresa a ese capítulo doloroso para honrar el pasado y defender el presente. Su historia, marcada por la resiliencia y el servicio, resuena especialmente entre las comunidades migrantes de Toronto que han hecho de la superación personal su bandera.
Del aula al uniforme policial
James Santos, entonces estudiante de Dawson College, se encontraba en la cafetería cuando comenzaron los disparos. La rápida intervención de la policía le salvó la vida, pero la pérdida de su amiga y el trauma físico y emocional lo acompañaron durante años.
En 2026, al cumplirse el vigésimo aniversario de la tragedia, Santos asistió a la ceremonia conmemorativa junto con otros sobrevivientes, entre ellos Meaghan Hennegan y Hayder Kadhim. El evento no solo recordó a las víctimas, sino que celebró la capacidad de la comunidad para reconstruirse.
Un compromiso que nace del dolor
Impulsado por el deseo de devolver lo recibido, Santos inició su camino en la academia policial. Afirma que llevar el uniforme del SPVM es “una forma de honrar a quienes me salvaron aquel día”. Convertirse en policía no fue solo una decisión profesional, sino una misión personal para proteger a los demás y romper el ciclo de violencia.
Lecciones para las comunidades latino-canadienses
Para los latinos que viven en Toronto —muchos de ellos también marcados por historias de violencia o migración forzada— la experiencia de Santos ofrece varias enseñanzas:
- Resiliencia colectiva: el apoyo comunitario y el acceso a recursos de salud mental pueden transformar el trauma en fortaleza.
- Servicio público como respuesta: canalizar el dolor hacia profesiones de ayuda, ya sea en fuerzas del orden, en servicios sociales o en organizaciones comunitarias.
- Memoria activa: conmemorar las tragedias no es revivir el sufrimiento, sino reafirmar el compromiso con la no repetición.
Recordar para avanzar
A veinte años de la masacre, Dawson College es hoy un símbolo de resistencia. Las ceremonias anuales no solo honran la memoria de Anastasia De Sousa, sino que destacan la transformación de personas como James Santos. Su viaje de estudiante herido a policía en servicio demuestra que el futuro no está determinado por el trauma, sino por la forma en que lo enfrentamos.
La próxima vez que escuches una sirena en las calles de Toronto, piensa en las historias que hay detrás de cada uniforme: podrían ser las de alguien que, como Santos, decidió convertir el dolor en protección para los demás.