El Gobierno de Ontario anunció un giro decisivo en su política laboral: a partir de 2026, más de 60 000 servidores públicos deberán trabajar de forma presencial los cinco días de la semana, dando fin al esquema híbrido instaurado tras la pandemia. A continuación, te contamos los detalles clave de esta medida y su impacto en la vida laboral de la provincia.
¿Qué cambia y cuándo?
Fase de transición: Desde el 20 de octubre de 2025, los empleados públicos deberán presentarse en la oficina al menos cuatro días por semana.
Implementación total: El 5 de enero de 2026, el trabajo presencial será obligatorio de lunes a viernes para todo el personal de la Ontario Public Service (OPS).
La postura oficial
Caroline Mulroney, presidenta del Consejo del Tesoro, explicó que más de la mitad de los trabajadores de la OPS ya cumple jornadas presenciales completas debido a la naturaleza de sus funciones. Según la funcionaria, el retorno total “refleja la realidad actual del mercado laboral” y busca construir una provincia “más competitiva, resiliente y autosuficiente”.
Doug Ford y el valor de la oficina
El premier Doug Ford subrayó la importancia del contacto cara a cara para la productividad y el desarrollo profesional: “¿Cómo se mentoriza a alguien por teléfono? No se puede; hay que mirarlo a los ojos”. Ford también mencionó el impacto económico en el centro de Toronto, donde muchos pequeños negocios sufrieron por la falta de flujo peatonal durante el teletrabajo.
Tendencia en el sector privado
La decisión provincial coincide con la de varios gigantes corporativos canadienses. Bancos como RBC, Scotiabank, BMO y TD exigirán hasta cuatro días presenciales a partir de este otoño, reforzando la percepción de que el péndulo está volviendo a la oficina en gran parte del país.
¿Por qué importa?
Para quienes dependen del teletrabajo —ya sea por conciliación familiar, ahorro en transporte o preferencia personal—, el anuncio representa un cambio sustancial. Por otro lado, sectores como el comercio minorista y la hostelería del downtown ven con buenos ojos el aumento de tránsito laboral que podría revitalizar su economía.
Lo que sigue
Empleados y sindicatos tendrán poco más de un año para adaptarse y negociar detalles específicos. Mientras tanto, el debate sobre la productividad, la cultura organizacional y el futuro del trabajo sigue abierto en Ontario y más allá.