La geopolítica del hemisferio occidental está sufriendo un vuelco radical. Una de las estrategias diplomáticas más antiguas y controvertidas del continente ha vuelto a la primera línea: la Doctrina Monroe. Tras haber sido declarada formalmente “extinta” hace más de una década, la administración estadounidense de Donald Trump la ha resucitado con una fuerza renovada que tiene en vilo a los líderes mundiales.
Esta reconfiguración de la política exterior de EE. UU., apodada de forma satírica por algunos diplomáticos como la “Doctrina Donroe”, busca restablecer una hegemonía total sobre la región, reavivando viejas tensiones en América Latina y redefiniendo las reglas del juego internacional.
¿Qué es la Doctrina Monroe y por qué importa hoy?
Para entender el presente, debemos viajar a 1823. El entonces presidente de los Estados Unidos, James Monroe, proclamó una máxima que definiría el siglo XIX: “América para los americanos”. En aquel momento, el objetivo era advertir a las monarquías europeas (como España, Francia y Rusia) que no interfirieran en las nacientes repúblicas independientes de América Latina.
Aquel principio, que inicialmente fue bien recibido como una defensa de la soberanía y el republicanismo, no tardó en mutar. Con el paso de las décadas, se convirtió en la justificación ideológica perfecta para el intervencionismo estadounidense y la expansión de su propio imperio en la región.
Hoy, dos siglos después, el contexto político ha cambiado, pero el trasfondo es idéntico. EE. UU. busca marcar su territorio frente a lo que considera una intromisión intolerable en su área de influencia geográfica. Sin embargo, el enemigo ya no viste peluca ni corona europea; el nuevo gran rival a batir es China.
La resurrección de una estrategia: De la diplomacia a la fuerza
El retorno de esta doctrina no se queda solo en discursos ideológicos. Washington ha ejecutado acciones contundentes que demuestran que está dispuesto a usar el poder duro (hard power) para moldear el continente a su conveniencia:
- Intervencionismo en Venezuela: La presión política y los movimientos militares estratégicos que rodearon la salida forzada de Nicolás Maduro del poder reflejan una política de tolerancia cero hacia gobiernos hostiles.
- Presión arancelaria a Brasil: El uso de aranceles masivos como herramienta de coacción económica para frenar la influencia de bloques externos.
- Amenazas directas a México: El amago de emprender acciones militares unilaterales dentro de territorio mexicano para combatir directamente a los carteles de la droga.
“No nos beneficiaremos de regresar a un mundo de esferas de influencia, equilibrios de poder y gobiernos reaccionarios que buscan impedir el cambio social mediante el uso de la fuerza brutal”, advierte el historiador Richard Drake.
El impacto colateral en Canadá
Históricamente, Canadá se había mantenido al margen de las garras de la Doctrina Monroe debido a su estrecha relación con el Imperio Británico y, posteriormente, a su alianza estratégica con Washington. Sin embargo, el panorama actual es distinto.
Los analistas señalan que la Casa Blanca está plenamente dispuesta a ejercer presiones severas sobre sus aliados del norte si estos no se alinean al 100% con sus intereses económicos y de seguridad. Canadá, por primera vez, está sintiendo la presión directa de este nuevo orden hemisférico.
El peligro de las esferas de influencia en el siglo XXI
Expertos en relaciones internacionales, como el politólogo Max Cameron, señalan que el gran peligro de este resurgimiento es la fragmentación del orden global. Al obligar a los países de América Latina a elegir bando entre el libre comercio con Pekín y la lealtad política obligatoria a Washington, se destruye la autonomía que las naciones del sur global han consolidado durante décadas.
La Doctrina Monroe del siglo XXI no busca proteger la democracia ni los ideales republicanos; es un mecanismo transaccional y pragmático enfocado en la seguridad nacional de EE. UU. y el control absoluto de los recursos estratégicos. En un mundo donde las placas tectónicas de la geopolítica se mueven de forma caótica, el continente americano vuelve a quedar atrapado bajo la sombra del gigante del norte.