¿Creías que la fauna urbana de Toronto se limitaba a mapaches y coyotes? Prepárate para conocer a los verdaderos protagonistas de una divertida “revolución” silvestre: las nutrias de Lac des Mille Lacs, un espejo de agua ubicado a poco más de 100 km al noroeste de Thunder Bay. Sus recientes apariciones han sorprendido a pescadores, conductores y curiosos por igual, recordándonos la increíble biodiversidad que late más allá de la gran ciudad.
El escenario: Lac des Mille Lacs
El nombre en francés significa “lago de mil lagos”, y no es casualidad: la zona está salpicada de islas, bahías y entradas perfectas para la nutria de río norteamericana (Lontra canadensis). Este mamífero semiaquático necesita aguas limpias, abundancia de peces y, en invierno, respiraderos o agujeros en el hielo para emerger y respirar. Todo ello lo encuentra allí… y, a veces, también una cámara lista para registrarlo.
“Whiskers” irrumpe en una jornada de pesca
Bruce Browne, oriundo de Thunder Bay, vivió uno de esos momentos únicos durante una rutinaria salida de pesca en el hielo. Mientras revisaba sus líneas dentro de la caseta, una nutria —a la que bautizó cariñosamente “Whiskers”— emergió repetidas veces por el orificio que él mismo había perforado. “¡Fue emocionante! Ver una en invierno es rarísimo; te sientes afortunado de presenciar algo así”, comenta.
La esposa de Browne subió el video a redes sociales y el clip se propagó, derritiendo el frío invernal con un torrente de likes y comentarios asombrados.
Un “perrito” inesperado en medio del hielo
Otro residente, Don Hamilton, circulaba con su camioneta sobre el hielo en busca de un buen sitio para pescar. Llevaba a su cachorro a bordo cuando, de repente, divisó lo que creyó era otro perro suelto. Al acercarse, notó la cola alargada y el cuerpo resbaladizo de una nutria inquisitiva que se plantó frente a su vehículo. Teléfono en mano, grabó la escena que pronto conquistaría las redes.
No era su primer cara a cara: años atrás tuvo que librar una cómica batalla de “tira y afloja” con una nutria que intentaba apoderarse de su canasto repleto de peces. “Sujetaba el cesto con las patas como si creyera que era suyo”, recuerda entre risas.
¿Por qué son avistamientos tan especiales?
En invierno, las nutrias reducen su actividad superficial para conservar energía y porque el hielo les dificulta el acceso al aire. Verlas merodear en plena temporada fría significa que han detectado:
- Un agujero de pesca que funciona como respiradero y pasadizo.
- Abundancia de peces atrapados o aturdidos cerca del orificio, fácil botín para estos expertos cazadores.
Por eso los encuentros con pescadores se hacen virales: combinan sorpresa, cercanía y la simpatía innata de un animal muy poco visto fuera de documentales.
Claves para un encuentro responsable
Si la suerte te sonríe y te topas con una nutria, recuerda:
- Mantén distancia: aunque parezcan juguetonas, son carnívoras con potentes dentaduras.
- No las alimentes: alterar su dieta natural puede enfermarlas y fomentar conductas peligrosas.
- Protege tus capturas: guarda el pescado en contenedores cerrados; las nutrias huelen la comida a metros de distancia.
- Disfruta y comparte con responsabilidad: el mejor recuerdo es un video o foto tomados sin perturbar al animal.
Más allá de las nutrias: la ventana salvaje de Thunder Bay
Para Browne y Hamilton, toparse con osos, alces o incluso linces no es tan extraño; viven en una región donde la naturaleza es, literalmente, el patio trasero. Sus historias inspiran a quienes vivimos en el bullicio metropolitano a aventurarnos y valorar la riqueza natural de Ontario.
Una invitación a explorar
Así que, si eres latino y resides en Toronto, tal vez ha llegado el momento de planear una escapada al noroeste de la provincia. Con un poco de paciencia —y un hielo perforado— podrías sumarte al club de los afortunados testigos de la “nutriamanía” que, por estos días, revoluciona Lac des Mille Lacs.
¡Abrígate, prepara la cámara y mantén los ojos bien abiertos!