Lo que comenzó como una ambiciosa campaña de marketing de guerrilla para promocionar el próximo proyecto de Drake, terminó en una intervención de emergencia por parte de las autoridades de Toronto. La ciudad, acostumbrada a las excentricidades de su embajador más famoso, se vio desbordada por una estructura de hielo que puso en jaque la seguridad del Downtown.
El epicentro del caos fue una instalación masiva de bloques de hielo azul translúcido colocada estratégicamente cerca de Dundas Square. El concepto era un “reloj de hielo”: un bloque gigante que debía derretirse naturalmente para revelar un objeto en su interior relacionado con su nuevo álbum. Sin embargo, la paciencia no es una virtud entre los seguidores del rapero.
Herramientas de construcción y fuego en las calles
La situación pasó de la curiosidad a la alerta roja cuando cientos de fanáticos, motivados por teorías en redes sociales, llegaron al lugar equipados para “acelerar” el proceso. Testigos presenciales reportaron escenas dignas de una película de acción:
- Ataques con herramientas: Personas utilizando picos de construcción y martillos para arrancar trozos de la estructura.
- Uso de químicos y calor: Fans intentando derretir el hielo con sopletes portátiles y líquidos inflamables.
- Riesgo de colapso: Varios jóvenes intentaron escalar la estructura de más de 20 pies de altura, la cual se había vuelto inestable debido a los daños provocados por la multitud.
La respuesta de las autoridades
El Servicio de Policía de Toronto, en conjunto con los Bomberos de la ciudad, decidió clausurar el evento de manera inmediata. Los oficiales establecieron un perímetro de seguridad, citando preocupaciones graves sobre la integridad estructural del hielo y el peligro que representaba el uso de fuego en una zona con alta densidad de peatones.
Para evitar que la multitud regresara, las cuadrillas de emergencia procedieron a desmantelar la instalación de forma controlada. Aunque el equipo de Drake no emitió un comunicado oficial inmediato, la controversia ha servido para que el nombre del artista domine las tendencias globales una vez más.
El veredicto de la ciudad
Aunque muchos critican la falta de control en este tipo de promociones, otros lo ven como el regreso triunfal del “efecto Drake” a Toronto. Lo que es innegable es que la “locura del hielo” ha dejado una huella (y un gran charco) en la historia de los lanzamientos musicales de este 2026.