Toronto parece seguir siendo escenario de los encuentros más inesperados. En pleno cierre de año, surgió el rumor de que el Príncipe Harry y el Premier de Ontario, Doug Ford, compartieron mesa en uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad. Aquí te contamos lo que se sabe hasta ahora.
El inesperado encuentro
Todo comenzó tras la OREA Powerhouse Conference, el congreso anual de la Asociación de Bienes Raíces de Ontario que se celebró el 1 de diciembre en el Hilton Toronto. Entre los ponentes figuraban figuras políticas de alto nivel y, para sorpresa de muchos, el propio Príncipe Harry.
De acuerdo con versiones difundidas en redes sociales, cuando concluyeron sus intervenciones, Harry y Doug Ford se dirigieron al célebre restaurante japonés Nobu, ubicado en 25 Mercer St., para disfrutar de una cena que nadie esperaba.
¿Qué hay de cierto?
La información proviene principalmente de un conocido periodista de la ciudad, quien afirmó haber visto al “extraño dúo” en plena cena. Sin embargo, la administración de Nobu declinó confirmar o desmentir la visita y, por ahora, tampoco hay detalles sobre lo que pudieron haber pedido.
Lo que sí es seguro es que ambos personajes enfrentan habitual escrutinio público: el Príncipe Harry por su rol dentro —y fuera— de la realeza británica, y Doug Ford por las decisiones de su gobierno provincial. Sin duda, temas de conversación no les habrán faltado.
La conferencia que los reunió
La OREA Powerhouse Conference se centra en los desafíos del mercado inmobiliario de Ontario. Este año, la presencia de Harry atrajo aún más atención: se esperaba que compartiera su perspectiva sobre liderazgo y filantropía. Ford, por su parte, abordó las políticas provinciales para hacer frente a la crisis de vivienda.
Que ambos compartieran un espacio en el evento era lógico. Lo sorprendente fue que, al caer la noche, decidieran prolongar el contacto más allá de los salones del Hilton.
¿Cenar como un príncipe?
Mientras la “bromance” sigue sin confirmación oficial, cualquier curioso puede entrar a Nobu y probar platos emblemáticos como el tuna tataki o el bacalao negro marinado en miso —eso sí, sin la certeza de coincidir con la realeza ni con el premier.
Por ahora, el misterio permanece, pero la anécdota ya se ha instalado en la lista de los encuentros más peculiares que Toronto nos regaló en 2025.