La comunidad del hockey en Canadá, incluida la vibrante afición latina de Toronto, despide a una de sus figuras más icónicas. Ernie “Punch” McLean, entrenador legendario que forjó campeones y moldeó a más de un centenar de futuros jugadores de la NHL, perdió la vida en un accidente automovilístico en el norte de la Columbia Británica.
¿Quién fue Ernie “Punch” McLean?
McLean es recordado por su etapa al mando de los New Westminster Bruins de la Western Hockey League (WHL), uno de los circuitos junior más competitivos de Canadá. Bajo su conducción, el equipo disputó cuatro finales consecutivas de la Copa Memorial —el máximo trofeo del hockey junior canadiense— entre 1975 y 1978, alzándose con el campeonato en dos ocasiones.
La WHL y la Copa Memorial: un semillero de élite
Para quienes siguen el hockey desde Latinoamérica o se han unido a la pasión en Toronto, vale la pena destacar que la WHL forma parte de la Canadian Hockey League, donde se desarrollan los jugadores de 16 a 20 años que sueñan con llegar a la NHL. La Copa Memorial, disputada desde 1919, es considerada el Mundial de esta categoría: quien la gana se consagra como el mejor equipo junior del país.
Un mentor de futuras estrellas
Durante su carrera, McLean entrenó a más de 100 jugadores que luego patinaron en la NHL, confirmando su talento para detectar y pulir habilidades. Su estilo intenso, a la vez exigente y protector, convirtió a los Bruins en una potencia de la década de los setenta y le ganó respeto en vestidores de todo el país.
Legado que trasciende generaciones
Además de los títulos, su mayor aporte fue la cultura de disciplina y coraje que inyectó en el hockey junior canadiense. Muchos de sus pupilos han reconocido públicamente que su paso por el sistema de McLean moldeó no solo su juego, sino su carácter dentro y fuera del hielo.
Consternación y homenajes
Aunque la noticia ha golpeado con fuerza a la costa oeste, las muestras de duelo se extienden hasta el este del país, donde fans y exjugadores radicados en Toronto rinden homenaje en redes sociales y reuniones espontáneas en pistas locales. Se espera que la WHL anuncie en breve tributos oficiales para honrar su memoria.
En momentos donde el hockey busca evolucionar sin perder su esencia, la figura de Punch McLean sirve de recordatorio de lo que la pasión, la disciplina y el liderazgo pueden lograr sobre el hielo. Su legado perdurará en cada joven que se calce unos patines con el sueño de llegar a lo más alto.