La comunidad fotográfica canadiense celebra a uno de los suyos: el fotógrafo torontoniano Steven Heipel ha conquistado el primer lugar del concurso “Reflections of Nature 2025” de la Canadian Wildlife Federation gracias a una imagen tan serena como poderosa.
Un zorro ártico que se funde con el hielo
De las 10 600 fotografías recibidas en tres meses, la obra “A Last Glance” destacó por mostrar a un zorro ártico camuflado entre los témpanos de la bahía de Baffin. En la instantánea, una tenue columna de vaho escapa del animal mientras voltea la cabeza, creando un contraste sutil entre la calidez del aliento y el vasto hielo circundante.

La travesía tras la imagen
Heipel no llegó allí por casualidad. Durante diez días recorrió el extremo norte en motonieve y qamutiik —el trineo tradicional inuit— con la esperanza de retratar osos polares en su hábitat. El momento decisivo surgió cuando sus guías inuit se detuvieron para cortar bloques de hielo y obtener agua potable: uno de ellos avistó al zorro sobre un iceberg cercano.
El instante decisivo
Mientras el grupo se concentraba en un extremo del iceberg, Heipel aguardó en silencio al otro lado, murmurando súplicas al pequeño visitante para que mirara hacia su lente. El zorro, como si respondiera al llamado, giró la cabeza; el fotógrafo accionó el obturador y así inmortalizó una escena que resume la quietud y fragilidad del Ártico.
Reconocimiento nacional
El premio de la Canadian Wildlife Federation no solo reconoce la destreza técnica de Heipel, sino también la capacidad de su imagen para conectar al público con los ecosistemas canadienses. “La fotografía de naturaleza es una herramienta poderosa para educar, inspirar y unir a los canadienses en torno a la vida silvestre”, subrayó Sean Southey, director ejecutivo de la CWF, al anunciar los ganadores.
El poder de una buena foto
Imágenes como “A Last Glance” recuerdan la importancia de preservar los paisajes y especies que definen la identidad del norte canadiense. El reconocimiento a Heipel celebra no solo la belleza capturada, sino el esfuerzo colectivo por conservar estos parajes para que futuras generaciones —incluyendo la vibrante comunidad latina de Toronto— puedan seguir maravillándose con ellos.
Lead photo by Steven Heipel