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Empresarios de Ontario bajo presión por veto al alcohol canadiense y aranceles del 50 %

La comunidad empresarial de Ontario —incluyendo a muchos emprendedores latinos radicados en Toronto— amaneció con noticias que sacuden las estanterías y las calculadoras por igual. El presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó cinco proclamas que prohíben la importación de bebidas alcohólicas canadienses a partir del 29 de septiembre y aplican aranceles del 50 % a una larga lista de productos industriales y agroalimentarios desde la próxima semana.

¿Qué proclamó la Casa Blanca?

El paquete incluye:

  • Veto total a la cerveza, el vino, el whisky y licores destilados producidos en Canadá.
  • Aranceles del 50 % sobre acero, aluminio, piezas automotrices, fertilizantes, productos lácteos y maquinaria agrícola.
  • Un periodo de gracia de solo siete días antes de que los nuevos gravámenes entren en vigor.
  • La promesa de “revisar” la medida cada 90 días, supeditada a una reducción del “déficit comercial bilateral”.

Impacto inmediato en los negocios ontarianos

Vinos y licores: anaqueles vacíos y contratos en pausa

Las bodegas del Niágara ya habían colocado cerca del 35 % de su producción 2025 en distribuidores estadounidenses. Con la orden, esos contratos quedan temporalmente en el limbo. En Toronto, la LCBO retiró anoche más de 7 000 botellas de origen estadounidense, mientras licoreras artesanales —muchas de ellas dirigidas por inmigrantes— buscan rutas alternativas hacia mercados europeos y asiáticos.

Sector manufacturero: costos que se duplican

Ontario exportó 12 000 millones CAD en autopartes a EE. UU. el año pasado. Con el arancel del 50 %, ensamblar un sedán fabricado a ambos lados de la frontera sería, según la Asociación de Autopartes de Canadá, “tan caro como importarlo desde Japón”. Empresas de maquinaria agrícola en Guelph y London calculan que el nuevo costo podría traducirse en 1 500 CAD adicionales por cosechadora.

Reacciones de empresarios y asociaciones

Quienes aplauden

Algunos productores de acero en Hamilton celebran la noticia: esperan que el alza de precios en el mercado estadounidense empuje a más compradores locales a abastecerse en casa. “Es una ventana para recuperar empleos perdidos”, afirma un portavoz de Stelco.

Quienes temen pérdidas

Restauranteros latinos de Kensington Market señalan que la imposibilidad de importar tequilas y piscos embotellados en territorio estadounidense encarecerá sus cartas. La Cámara de Comercio Hispana estima que el margen de varias pequeñas empresas gastronómicas podría caer hasta un 12 % este otoño.

¿Cómo llegamos aquí? Breve contexto histórico

Desde la renegociación del T-MEC (conocido como USMCA en inglés), la relación comercial ha tenido altibajos. En 2018, EE. UU. ya impuso aranceles al acero y al aluminio canadienses, que se levantaron tras intensas negociaciones. Analistas interpretan la nueva ofensiva como una jugada electoral: el veto al alcohol coincide con la campaña para las elecciones federales estadounidenses de 2026.

¿Qué puede pasar ahora?

El gobierno federal canadiense advirtió que considera represalias “dólar por dólar”. Entre las opciones más mencionadas figuran aranceles al carbón estadounidense y a los productos farmacéuticos. Economistas de la Universidad de Toronto prevén que un ciclo de represalias podría restar 0,3 puntos porcentuales al PIB canadiense en 2025-2026.

Consejos para consumidores y emprendedores latinos en Toronto

  • Diversifica proveedores: Busca distribuidores europeos o sudamericanos para vinos y destilados alternativos.
  • Revisa cláusulas de fuerza mayor: Si tu contrato menciona cambios arancelarios, podrías renegociar precios sin penalización.
  • Apoya local: Las cervecerías artesanales ontarianas lanzarán promociones para compensar la pérdida de mercado; aprovecharlas puede mantener tu menú competitivo.
  • Consulta a tu contador: Determina si puedes diferir pagos de IVA (HST) sobre inventario impactado por los nuevos aranceles.

Mientras Ottawa y Washington se preparan para la próxima ronda de negociaciones, las empresas de Ontario —grandes y pequeñas— ajustan sus estrategias para capear la tormenta arancelaria. Para la comunidad latina de Toronto, la clave estará en la adaptabilidad y la búsqueda de oportunidades en mercados tanto locales como internacionales.