El número de personas sin hogar se duplicó desde 2021. La ciudad responde con refugios descentralizados y más viviendas asequibles.
Toronto enfrenta una emergencia humanitaria silenciosa: según los últimos datos del Street Needs Assessment, más de 15,000 personas estaban en situación de calle en octubre de 2024, una cifra más del doble que la registrada en abril de 2021.
Aunque las autoridades aseguran que los números han empezado a bajar ligeramente desde entonces, el panorama sigue siendo alarmante.
📊 Datos clave del informe:
- 🧍♀️ 15,418 personas viviendo sin hogar en Toronto (octubre de 2024)
- 🛏️ 12,304 alojadas en el sistema de refugios o programas de transición
- 🧳 6,350 eran solicitantes de asilo, lo que representa más del 50% del total en refugios
- 🧑🏿 58% se identificaron como personas negras (aunque solo representan el 10% de la población de Toronto)
- 🧑🦱 9% se identificaron como indígenas, tres veces más que su proporción poblacional (3%)
Además, una gran mayoría de las personas encuestadas declaró sufrir enfermedades físicas, mentales o problemas de adicción.
🏠 ¿Qué propone la ciudad?
Para responder a esta crisis creciente, Toronto planea:
- 🆕 Abrir hasta 20 nuevos refugios en formato de “pequeña escala” en la próxima década
- ✅ Ya se han seleccionado 7 ubicaciones
- 💰 Estos refugios serán más baratos que los basados en hoteles, y más adecuados para los residentes
- 📈 Desde 2021, el sistema de refugios ha crecido un 60%
- 🏘️ En 2024 se aprobaron 6,600 nuevas viviendas asequibles o de alquiler controlado
La ciudad también aumentará la frecuencia del informe Street Needs Assessment, que ahora se realizará cada año, y se incorporará a un nuevo plan quinquenal contra la falta de vivienda.
🔎 ¿Qué dicen quienes viven esta realidad?
Cuando se les preguntó qué podría haber evitado su situación actual, muchas personas mencionaron:
- Mayor acceso a vivienda asequible
- Asistencia legal y laboral temprana
- Apoyo para continuar con educación o capacitación
El problema crece, pero también la urgencia por actuar
La situación de calle en Toronto ha superado todos los registros anteriores. Aunque se han hecho avances, las cifras reflejan una desigualdad estructural alarmante que golpea con más fuerza a las comunidades racializadas, inmigrantes e indígenas.
El futuro de la ciudad dependerá de acciones concretas y sostenidas, más allá de cifras y promesas. Y, sobre todo, de un enfoque que ponga a las personas en el centro de cada decisión política.