Durante más de una década, las cervecerías artesanales de Ontario pusieron a Toronto en el mapa cervecero de Canadá. Sin embargo, tras el “boom” de principios de 2010, el sector vive hoy una fase de depuración: varias marcas queridas han cerrado y los productores que quedan sortean una combinación de pandemia, inflación y altos impuestos. Aun así, más de 300 fábricas continúan elaborando pintas que saben a barrio y comunidad.
Del auge a la saturación
Entre 2010 y 2019 las cervecerías artesanales fueron el segmento manufacturero de más rápido crecimiento en la provincia, superando a industrias tan grandes como la automotriz o la del acero. Esa expansión alimentó un ecosistema vibrante, pero también creó un mercado muy competido. En 2025 la ciudad perdió nombres emblemáticos como Saulter Street Brewery, Indie Alehouse, Beaches Brewing Co. y Northern Maverick, señales de que el mercado ha tocado techo en algunas zonas.
La “tormenta perfecta”: pandemia e inflación
Scott Simmons, presidente de Ontario Craft Brewers Association, explica que el cierre total de bares y restaurantes en 2020 redujo drásticamente las ventas. En los años siguientes, la inflación histórica disparó los costos operativos —materia prima, energía, alquileres— hasta niveles que muchos microproductores no pudieron absorber. El resultado: por primera vez desde 2010, hay más cierres que aperturas.
Una carga fiscal que pesa demasiado
Ontario aplica uno de los esquemas impositivos más gravosos de Norteamérica para la cerveza artesanal. Troy Burtch, gerente general de Great Lakes Brewing (GLB), califica el peso fiscal como “asfixiante”, sobre todo para las microcervecerías que producen pequeños volúmenes.
En 2025 la provincia redujo a la mitad el Basic Beer Tax Rate para microproductores: de 35,96 ¢ a 17,98 ¢ por litro en barril y de 39,75 ¢ a 19,88 ¢ por litro en envase. El alivio fue bienvenido, pero se esfumó rápido; la inflación absorbió buena parte del beneficio.
Minoristas más abiertos, pero no suficientes
Hasta 2024, el control de la LCBO y The Beer Store limitaba la distribución. Ese verano se autorizó la venta de alcohol en más tiendas de conveniencia y supermercados, con cuotas obligatorias para producto local. El cambio mejoró la visibilidad de la cerveza artesanal, pero no bastó para contrarrestar del todo los otros costos crecientes.
¿Cómo sobreviven las que siguen?
Marcas de alto volumen como Cowbell, Steamwhistle, Mill Street y Collective Arts mantienen la categoría en el radar de los consumidores, mientras productoras medianas como GLB se apoyan en la innovación y la fidelidad local. Burtch resume la estrategia así: “No solo nos adaptamos al gusto del bebedor; creamos nuevos públicos”.
Más que cerveza: tejido comunitario y economía local
Según Simmons, las microcervecerías funcionan como centros de barrio. Patrocinan equipos deportivos, recaudan fondos y ofrecen espacios de encuentro. El impacto económico también es tangible: la Canadian Federation of Independent Business calcula que por cada dólar gastado en un negocio local, 66 ¢ se quedan en la comunidad; en una empresa foránea, solo 11 ¢.
Lo que falta por hacer
Cuando anunció la reducción del impuesto básico, el gobierno provincial prometió más medidas de apoyo. El sector aún espera su publicación en el presupuesto de primavera. Simmons insiste en que “hay que terminar la jugada” para consolidar la recuperación de un sector que genera empleo, turismo y valor añadido local.
Cómo puedes apoyar
Si vives en Ontario y quieres mantener viva la cultura cervecera independiente, apoya comprando producto local, visitando taprooms de tu barrio y expresando tu respaldo ante tu representante provincial. Cada pinta que eliges tiene el poder de mantener empleos, creatividad y comunidad.