Los Blue Jays acaban de alcanzar un momento histórico: su vuelta a la Serie Mundial por primera vez desde 1993. Mientras Toronto vibra con la hazaña, en el clubhouse del equipo se repite una escena que sorprende a muchos aficionados latinos: nada de descorchar champaña, aquí la lluvia es de Budweiser. ¿Por qué? La respuesta tiene más espuma de lo que parece.
Una celebración bañada en Budweiser
Tras asegurar el pase, cada jugador tenía a mano una botella o lata de Budweiser lista para rociar a sus compañeros. No es cuestión de gustos ni de ahorrar unos dólares; es puro negocio. La cervecera Labatt Brewing Company —dueña en Canadá de marcas como Corona, Stella Artois, Palm Bay y, por supuesto, Budweiser— es patrocinadora oficial de los Blue Jays. Cuando llega el momento de celebrar, el patrocinador manda.
El vínculo histórico entre Labatt y los Blue Jays
La relación va mucho más allá de un simple contrato publicitario. En 1976, Labatt pagó 7 millones de dólares (unos 37 millones actuales) para comprar los derechos de expansión que permitieron fundar el equipo en 1977. Durante casi dos décadas mantuvo la mayoría de las acciones y estuvo presente en los dos campeonatos consecutivos de 1992 y 1993.
Un nombre con sabor a malta
Al crearse la franquicia se lanzó un concurso público para escoger el nombre. Ganó “Blue Jays”, una elección que coincidía con los colores deportivos clásicos de la ciudad y, de paso, se alineaba con la imagen de la cerveza insignia de la compañía: Labatt Blue. Nada fue casual.
Del estadio a tu vaso
Aunque Rogers compró al equipo y el estadio en 2000, Labatt sigue siendo uno de los patrocinadores más fuertes. Esa presencia se nota:
- Promociones como “Dugout Deals”, donde la cerveza se consigue por 6,50 CAD.
- Espacios de marca dentro del Rogers Centre, como el Corona Rooftop Patio.
Con tanto branding cervecero, la lógica dicta que el equipo celebre con la bebida que los acompaña desde la fundación.
¿Y la champaña?
En otras franquicias de las Grandes Ligas se estila descorchar champaña, pero los Blue Jays no van a sacar botellas que compitan con su socio histórico. Budweiser les aporta visibilidad, apoyo financiero y una tradición que ya suma casi medio siglo. Por eso, si ves a los jugadores empapados tras un gran triunfo, recuerda que no es improvisación: es parte del contrato… y de la identidad del club.
Lo que podría venir
Si los Blue Jays levantan el trofeo de la Serie Mundial, la fiesta podría subir de graduación. Labatt también distribuye licores listos para beber, como Cutwater. Tal vez la próxima lluvia sobre el clubhouse sea de un cóctel enlatado. Hasta entonces, cada pico de alegría huele a cebada.
Así que, la próxima vez que alguien diga que ir al Rogers Centre no se trata de cerveza, tendrás argumentos —e historia— para demostrar lo contrario. ¡Salud por los Blue Jays, con un brindis bien frío de Bud!