La decisión final ya está tomada: el concejo del Municipio Rural de Sherwood, a las afueras de Regina (Saskatchewan), votó a favor de ampliar el centro de datos de inteligencia artificial (IA) de Bell Canada. Mientras tanto, fuera del edificio, manifestantes exigían frenar el proyecto. A continuación analizamos por qué esta expansión genera tanta controversia, qué implica para el ecosistema tecnológico canadiense y por qué también importa a la comunidad latina en Toronto.
Antecedentes del proyecto
Bell Canada opera desde 2022 un centro de datos en las inmediaciones de Regina, aprovechando el clima frío de las praderas y los bajos costos de suelo. La nueva fase duplicará la capacidad de procesamiento destinada a servicios de nube híbrida y a entrenar modelos de IA para clientes de sectores como banca, salud y telecomunicaciones.
¿Por qué en Saskatchewan?
La provincia ofrece incentivos fiscales atractivos y acceso a energía relativamente barata. Además, estar lejos de los principales sismos y huracanes del continente reduce riesgos de infraestructura, un factor clave para la continuidad operativa de un centro de datos.
La protesta: razones y voces
Decenas de residentes y defensores ambientales se plantaron el jueves frente a la oficina municipal con pancartas que leían “No a más consumo eléctrico” y “Protejamos nuestro acuífero”. Sus preocupaciones se concentran en tres frentes:
- Demanda energética: La expansión incrementará la carga de la red local en cientos de megavatios. Aunque Bell promete comprar energía eólica y solar, los críticos temen un alza de tarifas y mayor uso de gas natural para cubrir picos de demanda.
- Uso de agua para refrigeración: Un centro de datos de gran escala puede llegar a evaporar millones de litros al año. Organizaciones como Environmental Defence piden estudios hidrológicos independientes antes de autorizar más torres de enfriamiento.
- Zonificación y transparencia: Algunos residentes denuncian que las audiencias públicas fueron escasas y sin traducción, limitando la participación de comunidades minoritarias, incluidas familias francófonas y latinas que trabajan en la zona agrícola.
La postura de Bell Canada
En un comunicado, la empresa señala que la ampliación creará 40 empleos directos altamente calificados y más de 200 durante la construcción. Además, promete implementar refrigeración por inmersión líquida para reducir el consumo hídrico en un 30 % y comprar créditos de energía renovable equivalentes al 100 % de su gasto eléctrico.
Compromiso con la neutralidad de carbono
Bell afirma que su meta es alcanzar la neutralidad de carbono en 2026, alineándose con el estándar Science Based Targets initiative (SBTi). No obstante, los activistas replican que las compensaciones de carbono “no sustituyen la reducción real de emisiones en sitio”.
Impacto para la comunidad latina en Toronto
Aunque Regina está a más de 2,000 km de la GTA, este proyecto envía señales claras al resto del país:
- Oportunidades laborales remotas: La infraestructura de IA generará demanda de ingenieros de datos, especialistas en ciberseguridad y técnicos de soporte que podrían trabajar desde cualquier parte de Canadá, incluida Toronto.
- Competencia por recursos eléctricos: Si otras provincias replican el modelo de incentivos, Ontario podría enfrentar una presión similar sobre su red y sus precios, afectando a pequeñas empresas tecnológicas latinas establecidas en la ciudad.
- Debate sobre justicia ambiental: Los latinos organizados en temas de vivienda y transición energética pueden aprovechar la experiencia de Regina para exigir procesos participativos más inclusivos en Toronto cuando se planifiquen instalaciones semejantes en el corredor tecnológico Kitchener–Waterloo–GTA.
Mirada global: el auge de los “megacentros” de IA
El caso de Bell no es aislado. Microsoft, Amazon y Google multiplican su capacidad en Norteamérica para sostener el boom de la IA generativa. Gartner estima que el consumo eléctrico de los centros de datos crecerá un 12 % anual hasta 2030, superando la demanda total de Japón. Regular, mitigar y distribuir equitativamente los beneficios será uno de los grandes retos de la década.
Próximos pasos
• El Municipio Rural de Sherwood emitirá el permiso de construcción en las próximas cuatro semanas.
• Bell iniciará obras de infraestructura eléctrica y de fibra óptica este verano.
• Grupos ciudadanos planean apelar la decisión ante el Ministerio del Ambiente de Saskatchewan. El proceso podría demorar la expansión hasta 2025.
Para la comunidad latina de Toronto, seguir de cerca este debate facilita anticipar cómo la revolución de la IA impactará los costos de energía, el mercado laboral y las políticas de sostenibilidad en todo el país. Mantenerse informados y participar en audiencias públicas locales es clave para que la innovación tecnológica avance sin dejar de lado la justicia social y ambiental.