Después de más de una década sin un servicio ferroviario que una el centro de Toronto con la codiciada región de los lagos y cabañas de Muskoka, el histórico tren Northlander está cada vez más cerca de volver a rodar. Con la construcción de un nuevo tramo de vía clave y un lanzamiento previsto para 2026, la promesa de un viaje rápido, cómodo y asequible al “cottage country” entusiasma tanto a residentes como a visitantes.
El renacimiento del Northlander
El Northlander había transportado pasajeros durante más de un siglo, pero fue retirado en 2012. Desde entonces, los viajeros dependían del automóvil o de combinaciones de autobús para alcanzar destinos como Gravenhurst, Bracebridge y Huntsville. En 2020 se presentó un plan preliminar para revivir la línea y, tras varios estudios y acuerdos, el proyecto entró en fase de ejecución.
Un avance de 15 minutos menos de viaje
Esta semana se completó un tramo nuevo de 1 km alrededor de la estación de North Bay que permite esquivar vías de carga y recortar 15 minutos del tiempo total de ruta. Aunque parezca poco, ese bypass demuestra que la inversión busca eficiencia real y sienta las bases para un servicio competitivo con el automóvil.
Recorrido y frecuencia
• 16 paradas: desde Union Station en Toronto hasta Timmins y Cochrane, pasando por los principales pueblos de Muskoka.
• Duración estimada del trayecto completo: poco más de 7 horas y media, comparable al viaje por carretera pero sin estrés ni tráfico.
• Operación inicial: propuesta de trenes matutinos hacia el norte y vespertinos de regreso, con aumentos según la demanda.
Comodidades a bordo
Viajar en el Northlander no será solo un traslado; se perfila como una experiencia cómoda y moderna:
- Conexión Wi-Fi y puertos USB en todos los asientos.
- Asientos reclinables con espacio extra para las piernas.
- Servicio de alimentos estilo galley con opciones rápidas y bebidas.
- Vagones accesibles y baños adaptados.
Impacto económico y social
Restaurar el tren significa más que facilitar escapadas de fin de semana. La línea:
- Impulsa el turismo en Muskoka y las comunidades del norte, generando empleos.
- Ofrece una alternativa más ecológica al coche, reduciendo emisiones.
- Sirve como conexión fundamental para estudiantes, trabajadores y residentes que necesiten desplazarse entre Toronto y el norte sin vehículo propio.
Próximos pasos
Los primeros coches llegarán a Ontario a inicios de 2026 para pruebas y certificación. Tras unos meses de ensayos en vía, se abrirá la venta de boletos con tarifas que, según la provincia, serán competitivas y accesibles.
Mientras tanto, se continúan mejorando estaciones, instalando señalización y capacitando personal. Cada avance —como el tramo recién inaugurado— acerca a Toronto y Muskoka a estar unidos otra vez por rieles.
Así que ve desempolvando tu mochila y eligiendo tu libro favorito: en poco tiempo podrás subirte al Northlander, relajarte mirando el bosque boreal desde la ventana y llegar a tu cabaña soñada sin tocar el volante.