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Vecino levanta suite-jardín de dos pisos y ella la llama “torre de vigilancia”

El boom inmobiliario de Toronto ha impulsado soluciones creativas —y controvertidas— para aumentar la oferta de vivienda en barrios residenciales. Una de estas alternativas son las garden suites, pequeñas casitas levantadas en los patios traseros. Sin embargo, no todos los residentes están felices con esta tendencia. A continuación te contamos el caso que está generando debate en East York y por qué una vecina exige que estas construcciones se limiten a un solo piso.

¿Qué es una garden suite?

Las garden suites son unidades de vivienda independientes que se construyen detrás de la casa principal, normalmente donde alguna vez estuvo un garaje o un amplio patio. Entraron en vigor en 2022, cuando el Ayuntamiento de Toronto aprobó permitirlas como parte de su lucha contra la crisis de vivienda.

Entre los requisitos oficiales destacan:

  • Un acceso independiente desde la calle o desde un pasillo lateral.
  • Una altura máxima de 6 a 8 metros, dependiendo de la zona.
  • Espacio libre mínimo para árboles y permeabilidad del suelo.
  • Restricciones de diseño para minimizar el impacto visual.

El caso de Sandy Chambers en East York

Sandy Chambers, residente de toda la vida en East York, se encontró de golpe con una estructura de dos pisos levantada justo detrás de su cerca. Lo que su vecino describe como una solución sostenible de vivienda, ella lo define sin rodeos como una “torre de vigilancia” que invade su intimidad y la de su familia.

“De la noche a la mañana sentimos que perdimos nuestro espacio privado. Desde sus ventanas tienen vista directa a nuestro patio. No es justo”, afirma Chambers.

Preocupaciones de privacidad y luz solar

El reclamo central de la vecina gira en torno a dos puntos:

  1. Privacidad: Las ventanas del segundo piso permiten ver claramente su jardín, sus áreas de descanso y hasta parte del interior de la casa principal.
  2. Pérdida de luz natural: La altura extra arroja sombra sobre el jardín de Chambers casi toda la tarde, afectando sus plantas y su disfrute del espacio exterior.

La campaña para limitar las garden suites a un solo piso

Cansada de lo que califica como “violación de la tranquilidad histórica del barrio”, Chambers lanzó una petición pública para que el Ayuntamiento modifique el reglamento y restrinja las futuras garden suites a una sola planta. Su propuesta incluye:

  • Altura máxima de 4 metros.
  • Ventanas opacas o elevadas por encima de la línea de visión del vecino.
  • Mayor distancia mínima entre estructuras y cercas traseras.

En pocos días, más de un centenar de firmas respaldaron la iniciativa, sobre todo de residentes que temen convertirse en el próximo “patio expuesto”.

¿Qué dice la ciudad de Toronto?

El Departamento de Planificación Urbana señala que la normativa actual ya contempla estudios de sombra, separación obligatoria y evaluación arbórea antes de emitir el permiso. No obstante, reconocen que los casos particulares pueden revelar “lagunas” que ameriten ajustes, especialmente en lo relativo a la privacidad de los vecinos colindantes.

Un vocero municipal explicó que la ciudad no tiene previsto detener los permisos para garden suites, pero sí está abierta a revisar la altura máxima en determinadas zonas densamente consolidadas como East York.

Cómo afecta esto a la comunidad latina en Toronto

Para muchas familias latinas, rentar o construir una garden suite representa una oportunidad financiera —ya sea para albergar a familiares que llegan del extranjero o para generar ingresos por alquiler—. No obstante, el debate plantea preguntas clave:

  • ¿Se podría encarecer el proceso si se endurecen las normas?
  • ¿Perderán potencial de rentabilidad los proyectos de dos niveles?
  • ¿Cómo equilibrar la necesidad de vivienda accesible con la privacidad de los residentes?

Todo indica que la solución pasará por un diálogo vecinal y un enfoque de diseño sensible al contexto, algo que muchos desarrolladores ya practican al incluir tragaluces en vez de ventanas laterales y materiales que se integran con el entorno.

Próximos pasos

El Concejo Municipal ha recibido la petición de Chambers y la remitirá al comité de planificación en su próxima sesión. Mientras tanto, los expertos recomiendan a quienes planeen construir una garden suite:

  1. Consultar temprano a los vecinos para evitar sorpresas.
  2. Optar por soluciones de un piso si el lote es pequeño o los patios son profundos.
  3. Incluir elementos que preserven la privacidad, como muros verdes, persianas exteriores o vidrios esmerilados.

El veredicto final podría sentar un precedente para todos los barrios de Toronto, marcando la pauta de hasta dónde llega el derecho a densificar y dónde comienza el derecho a la privacidad.

Las garden suites aparecen como una herramienta prometedora para aliviar la crisis de vivienda; sin embargo, casos como el de Sandy Chambers evidencian que el diseño y la altura importan tanto como la necesidad de más unidades. El reto para Toronto será encontrar el balance perfecto entre densidad y armonía comunitaria.