El caso de Glen Crossley vuelve a sacudir a la opinión pública. Tres décadas después de haber causado la muerte de una campeona olímpica canadiense en un golpe y fuga, el hombre oriundo de Montreal es ahora acusado por fiscales estadounidenses de liderar una red de “estafa del nieto” que habría arrebatado millones de dólares a personas mayores. A continuación desmenuzamos los antecedentes y las nuevas imputaciones.
¿Quién es Glen Crossley?
Crossley, de 56 años, se dio a conocer en 1989 cuando atropelló y abandonó a la nadadora Victor Davis, medallista de oro en Los Ángeles 1984. Davis falleció dos días después y Crossley fue condenado a 10 meses de prisión por conducción peligrosa causando la muerte y por abandonar la escena.
El antiguo caso: la muerte de Victor Davis
La tragedia ocurrió a la salida de un bar en Sainte-Anne-de-Bellevue, un suburbio de Montreal. Davis, considerado uno de los mejores nadadores canadienses de la historia, había acudido con amigos para celebrar el final de temporada. Cuando se retiraba, Crossley lo embistió con su coche y huyó. El impacto provocó lesiones cerebrales irreversibles.
La nueva investigación en EE. UU.
Según la acusación federal presentada esta semana, Crossley formaba parte de un esquema conocido como “grandparent scam”. El método consiste en llamar a ancianos —en este caso ciudadanos estadounidenses— haciéndose pasar por un nieto en problemas (accidentes, arrestos, deudas médicas) y solicitar dinero urgente para “resolver” la supuesta emergencia.
Cómo operaba la red, según los fiscales
- Los estafadores obtenían listados de personas mayores y números telefónicos.
- Un “actor” interpretaba al nieto o a un abogado que pedía discreción para “no preocupar” al resto de la familia.
- Las víctimas enviaban transferencias bancarias o entregaban efectivo a mensajeros.
- Se estima que la operación movió varios millones de dólares en varios estados.
Cargos y posibles penas
Crossley enfrenta acusaciones de fraude electrónico, conspiración y lavado de dinero. De ser hallado culpable, podría afrontar décadas de prisión y cuantiosas multas. Las autoridades de Canadá colaboran con el Departamento de Justicia estadounidense para rastrear fondos y víctimas.
Por qué esta estafa sigue creciendo
El fraude del nieto se aprovecha de la vulnerabilidad emocional y el aislamiento de algunos adultos mayores. El miedo a que un ser querido esté en peligro y la urgencia de actuar impiden verificar la historia. Además, los delincuentes usan tecnologías de suplantación de voz y bases de datos que facilitan la personalización de las llamadas.
Consejos para evitar caer en la trampa
1. Verifique siempre: Llame directamente al supuesto nieto o a otro familiar antes de enviar dinero.
2. Desconfíe de la presión: Las emergencias legítimas permiten confirmación; los estafadores exigen secreto y rapidez.
3. Use palabras clave familiares: Acordar con sus seres queridos una contraseña o anécdota que sólo ellos conozcan.
4. Hable del tema: Conversar abiertamente en la comunidad latina de Toronto ayuda a identificar patrones y proteger a los mayores.
Lo que viene
El caso pasará ahora a la fase de audiencias preliminares en una corte federal de Estados Unidos. Mientras tanto, las autoridades animan a cualquier persona que crea haber sido víctima a reportarlo para ampliar la acusación. La historia de Glen Crossley ilustra cómo un pasado violento puede evolucionar hacia delitos financieros, recordándonos la importancia de la prevención y la educación en nuestras comunidades.