Si vives en Toronto sabrás que el “boom” inmobiliario no se detiene, pero para muchos residentes de Parkside Square, en North York, el incesante golpeteo ha pasado de ser una simple molestia a un verdadero problema de salud y bienestar. Esto es lo que está ocurriendo y por qué algunos ya no pueden más.
Un vecindario que cambió de oficinas a rascacielos
Lo que hace unos años era una zona principalmente comercial cerca de Sheppard Ave. E. y Consumers Rd. se ha convertido en una comunidad residencial vertical en plena expansión. Dos torres de alquiler –con 301 y 483 unidades– ya están listas, pero otras dos siguen en construcción bajo la desarrolladora Tribute Communities. En otras palabras: las grúas y los taladros llegaron para quedarse varios años más.
El ruido que no da tregua
Varias familias que alquilan en las primeras fases del complejo afirman que el estruendo arranca antes de las 7 a.m., se mantiene todo el día y, en ocasiones excepcionales, incluso se extiende a la noche. Quienes firmaron contrato confiando en promesas de “obras mínimas” ahora describen su rutina diaria como insoportable.
“Nos prometieron silencio… y recibimos taladros”
Una inquilina de 325 Yorkland Blvd. –que pidió anonimato– firmó su contrato a mediados de 2024. Según cuenta, le aseguraron que las remodelaciones internas de su piso «ya habían terminado» y que la construcción externa «no empezaría en al menos dos años». Hoy su departamento da directamente al sitio en obras de 15 Smooth Rose Ct.:
«No podemos abrir ventanas ni usar el balcón por el polvo y el ruido. Nos dieron tapones desechables como “solución”. Con un bebé recién nacido, el descanso es imposible».
Cuando la salud se ve afectada
El caso de Yanmy Cheung ilustra un impacto aún más grave. Tras sufrir una conmoción cerebral en 2025, necesitaba reposo absoluto; sin embargo, el taladro y la sierra lo acompañaban de 7 a.m. a 5 p.m.:
«Mis síntomas –dolores de cabeza, mareos, náuseas– se alargaron casi seis meses. Ahora vivo temporalmente en otro piso por una inundación, pero temo volver a mi unidad».
¿Qué dice la normativa de ruido en Toronto?
El reglamento municipal permite trabajos de 7 a.m. a 7 p.m. de lunes a viernes y de 9 a.m. a 7 p.m. los sábados; domingos y feriados, prohibido. Aun así, los vecinos denuncian múltiples violaciones. Cheung recuerda una noche de febrero de 2026 en la que el martilleo siguió hasta medianoche. Tras llamar al 311 se enteraron de que la constructora tenía un «permiso especial» para trabajar fuera de horario.
Denuncias sin respuesta
Residentes afirman haber recurrido al 311, a la Landlord and Tenant Board y hasta a la oficina de la concejala Shelley Carroll, sin mejoras visibles. Mientras tanto, la fecha de entrega definitiva del proyecto sigue en el aire; se habla de 2027, pero no hay confirmación oficial.
¿Qué pueden hacer los inquilinos?
1. Documentar cada incidente (video, hora exacta, tipo de ruido).
2. Reportar al 311 cada violación de horario.
3. Consultar con un abogado o clinic legal sobre posibles compensaciones por “reducción de disfrute” del alquiler.
4. Negociar con la administración descuentos, reubicación temporal o mejoras como ventanas de mayor aislamiento.
5. Valorar la mudanza si la salud o el trabajo remoto se ven seriamente afectados.
Vivir en un área en desarrollo implica aceptar cierto ruido, pero para muchos en Parkside Square la línea del aguante se rebasó hace rato. Queda por ver si las autoridades y la constructora lograrán equilibrar progreso urbano con calidad de vida. Mientras tanto, los afectados siguen contando los días –y los decibeles– hasta que la última torre quede terminada.