Después de más de una década de espera, el regreso del tren Northlander está cada vez más cerca de convertirse en realidad. Te contamos por qué su llegada es una gran noticia para la comunidad latina de Toronto que sueña con escaparse fácilmente hacia los lagos y bosques de Muskoka—y más allá.
Llegó el primer tren Northlander
El primero de los tres trenes Northlander adquiridos por la provincia ya está en Toronto para ser sometido a pruebas de puesta en marcha. Superada esta etapa, viajará al norte para ensayos finales sobre la propia vía que unirá Union Station con Timmins y la conexión a Cochrane.
Un servicio muy esperado
La ruta Northlander fue cancelada en 2012 y sustituida por autobuses exprés. Desde entonces, la presión ciudadana —incluyendo a muchos latinos que trabajan o vacacionan en el norte— no ha parado. El plan es que el tren vuelva a operar este mismo año con un servicio bi-direccional y 16 paradas entre Toronto y Timmins.
¿Qué dijo el gobierno?
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, celebró el avance diciendo que el proyecto acerca a las familias y trabajadores del norte a Toronto, al mismo tiempo que impulsa empleo y expande el transporte público más ambicioso en la historia de la provincia.
Comodidades a bordo
Los nuevos trenes Siemens contarán con 169 asientos distribuidos en tres coches y un locomotor. Entre las mejoras destacan:
- Pasillos anchos y accesibles
- Wi-Fi gratuito
- Servicio de alimentos estilo galería
- Mesitas ajustables, luces de lectura y puertos USB
Infraestructura en marcha
La constructora EllisDon ya trabaja en la reconstrucción de andenes y refugios a lo largo de la ruta. Además, la reciente finalización del North Bay Rail Bypass promete recortar 15 minutos el trayecto hasta la estación North Bay.
Proyecciones de uso
Se estima que entre 40 000 y 60 000 pasajeros utilizarán el Northlander cada año para 2041, abriendo nuevas oportunidades turísticas y laborales en el norte de Ontario.
En resumen: con la llegada del primer tren, el proyecto entra en su recta final. Prepárate para subirte al Northlander y descubrir el corazón de Muskoka sin necesidad de manejar horas por la autopista.