Si últimamente has pasado por el cruce de Queen y University y te preguntas por qué el suelo tiembla, la respuesta está a más de diez metros de profundidad. Allí se excava sin pausa la futura estación Osgoode de la Ontario Line, un proyecto que promete aliviar la saturación de nuestro sistema de transporte y conectar mejor a quienes vivimos y trabajamos en Toronto.
La Ontario Line en números
$27 000 millones, 15.6 kilómetros y 15 estaciones. Así se resume la nueva línea que unirá Exhibition Place, al suroeste, con Don Mills y Eglinton, al noreste. Su fecha de entrega apunta a 2031 y su misión es clara: servir como “válvula de escape” para líneas y estaciones tan congestionadas como Bloor-Yonge.
El corazón subterráneo del proyecto
Dentro del tramo central —totalmente tunelizado— se construirán seis estaciones subterráneas: King/Bathurst, Queen/Spadina, Osgoode, Queen, Moss Park y Corktown. Osgoode destaca porque enlazará directamente con la estación homónima de la Línea 1, facilitando transbordos rápidos entre la nueva Ontario Line y la columna vertebral del TTC.
Así se crea una estación bajo tus pies
Para dar forma a Osgoode se utilizan operaciones de minería secuencial. Primero se abren dos pozos de acceso —uno en la esquina noreste de Queen y University, otro en la sureste de Queen y Simcoe— que funcionan como “puertas” a un enorme cavern que se va ampliando paso a paso.
Actualmente la bóveda subterránea alcanza unos 11.3 m de altura y sigue ensanchándose. El proceso se divide en fases: las zonas claras indican lo ya excavado, mientras que las áreas sombreadas marcan el material que todavía debe retirarse. Cuando el cavern alcance su tamaño definitivo, habrá espacio suficiente para recibir a las dos tuneladoras —ya bautizadas como Libby y Corkie— y para construir los andenes.
Trabajo 24/7 hasta 2026
Los equipos de obra operan 24 horas al día, 7 días a la semana. Se espera que la excavación principal termine en la primavera de 2026, momento en que comenzará la instalación de la infraestructura ferroviaria y de las plataformas de pasajeros.

¿Qué significa todo esto para ti?
Cuando la Ontario Line entre en servicio en 2031, los viajeros del este de la ciudad podrán entrar y salir del centro sin pasar por Bloor-Yonge. Para quienes vivimos, estudiamos o trabajamos en Toronto, esto se traduce en viajes más cortos, menos hacinamiento y más alternativas para movernos.
Aunque hoy solo veamos vallas y desvíos en la superficie, bajo nuestros pies se está gestando uno de los proyectos de transporte más ambiciosos de la ciudad. La próxima vez que pases por Queen y University, recuerda: ese “hueco gigante” se convertirá pronto en una puerta de entrada al futuro metro de Toronto.
Photos by Metrolinx