El otoño se despide rápido en Toronto, pero aún queda un lugar dentro de la ciudad donde los colores rojizos y dorados siguen encendidos. Entre los barrios de East York y Leslieville, un sistema de parques poco conocido —Merrill Bridge Road Park y Williamson Park Ravine— ofrece un boardwalk elevado que invita a sumergirse en un cañón urbano cubierto de hojas. Si eres latino y vives en la GTA, esta es tu mejor (y quizás última) oportunidad para sentir la magia otoñal sin hacer un viaje largo.
Un rincón natural entre Coxwell y Gerrard
Ambos parques se encuentran a pocos pasos de la estación Coxwell, justo al norte de Gerrard Street East. Aunque la zona está rodeada de casas, avenidas y la concurrida línea ferroviaria Lakeshore East, el sendero de madera desciende a un valle silencioso que parece sacado de otro mundo. El contraste entre la vida urbana y este pulmón verde es, simplemente, espectacular.
Un viaje al pasado: el arroyo que desapareció
El boardwalk sigue el cauce de Small’s Creek, un afluente que alguna vez desembocó en Ashbridge’s Bay. A principios del siglo XX, gran parte del arroyo fue entubado y cubierto por infraestructura. Sin embargo, en días de lluvia o deshielo aún puedes escuchar el murmullo del agua bajo tus pies y ver pequeños remansos que recuerdan la red natural de ríos que definió la topografía de Toronto.
El nuevo boardwalk y la polémica
En 2021, Metrolinx reemplazó la pasarela como parte de la expansión del corredor ferroviario adyacente. La obra atrajo críticas de ambientalistas y vecinos porque implicaba talar árboles en un Área de Importancia Ecológica reconocida por la Ciudad. Tras protestas y revisiones, el plan final salvó unas 60 especies arbóreas, aunque el impacto en humedales y hábitats fue inevitable.
Hoy, con las máquinas fuera y la vegetación regenerándose, el recorrido luce renovado: barandillas seguras, miradores y rampas accesibles que permiten observar la copas anaranjadas desde distintos ángulos.
Por qué visitarlo ahora mismo
La ventana para disfrutar el follaje de Toronto se cierra a principios de noviembre. Gracias a la altitud más baja del valle y la mezcla de robles, arces y sauces, los colores en Merrill Bridge y Williamson Ravine se conservan unos días extra. Pasear por aquí es como caminar por un túnel de fuego ocre iluminado por la luz tenue del atardecer.
Consejos para tu paseo
- Cómo llegar: Toma la línea 2 del subway hasta Coxwell, camina al sur por Coxwell Ave. y gira a la izquierda en Merrill Bridge Road.
- Horario ideal: Entre las 3 p.m. y las 5 p.m., cuando el sol bajo resalta los tonos dorados.
- Equipo: Lleva calzado antideslizante; las hojas húmedas pueden ser resbaladizas.
- Respeto al entorno: Mantente en el sendero; las raíces y anfibios que habitan la zona son frágiles.
- Plan familiar: El boardwalk es apto para carriolas y sillas de ruedas, y tiene varias salidas de emergencia hacia las calles residenciales.
Cuando el invierno llegue con su manto gris, agradecerás haber dedicado una tarde a este oasis urbano. Así que toma tu cámara, ponte una bufanda cálida y descubre por qué el pequeño cañón de Small’s Creek se ha convertido en la escapada otoñal favorita de tantos latinos en Toronto.