Las tensiones entre el desarrollo inmobiliario y los comercios independientes vuelven a sentirse en Toronto. Esta vez, el famoso supermercado orgánico The Sweet Potato, ubicado en el corazón de The Junction, podría verse obligado a cerrar para dar paso a un proyecto de tres torres residenciales. A continuación te contamos, paso a paso, qué está en juego y cómo podría afectarte si vives, trabajas o compras en la zona.
¿Qué está pasando en 108–162 Vine Avenue?
La empresa Vine Avenue Holdings Limited presentó ante la Ciudad de Toronto una propuesta para cambiar la designación del suelo, que hoy figura como “Core Employment Areas”, a “Mixed Use Areas and Parks”. Esta modificación abriría la puerta a construcciones residenciales, comerciales y espacios públicos en el lote donde opera The Sweet Potato.
Los planos conceptuales —elaborados por el estudio Giannone Petricone Associates— imaginan tres torres de 18, 22 y 28 pisos sobre podios con locales y un estacionamiento elevado. Cada torre tendría plantas de aproximadamente 750 m², lo que apunta a un complejo denso con cientos de unidades residenciales.
Importa más de lo que parece
Si la ciudad aprueba este Official Plan Amendment (OPA), se sentaría un precedente para transformar otras parcelas industriales en todo The Junction. La zona es una de las pocas que aún conservan usos productivos y alquileres relativamente accesibles, algo vital para empleos locales, artistas y negocios pequeños.
¿Quién es The Sweet Potato y por qué importa?
Inaugurado en 2007 y trasladado en 2017 a su actual dirección, The Sweet Potato se ha ganado la lealtad de miles de vecinos por su énfasis en productos locales, orgánicos y asequibles. Tras el cierre de su sucursal en Leaside en febrero de 2025, esta tienda es hoy su único punto de venta.
Para muchos residentes —incluida la creciente comunidad latina de Toronto— The Sweet Potato no es sólo un supermercado: es un punto de encuentro, un lugar donde encontrar tortillas sin conservantes, chiles secos de calidad y otros insumos difíciles de conseguir en grandes cadenas.
El proceso urbanístico: del papel a la realidad
1. Revisión preliminar: El personal de planificación de la ciudad analiza la solicitud, solicita estudios de tráfico, sombra, impacto ambiental y consulta con departamentos internos.
2. Consulta pública: Se organiza una reunión comunitaria donde los residentes pueden expresar apoyo o preocupaciones. Aquí es donde tu voz cuenta.
3. Informe del personal y recomendación: Tras evaluar comentarios y estudios, los urbanistas emiten su opinión al Consejo de la ciudad.
4. Votación del Consejo: Los concejales aprueban, modifican o rechazan la enmienda. De ser aprobada, los desarrolladores deberán presentar entonces un plan de sitio detallado y una solicitud de rezonificación.
En el mejor de los casos para el desarrollador, todo este recorrido toma mínimo 18–24 meses. Para el comercio afectado, el reloj ya empezó a correr.
Impacto para la comunidad latina en Toronto
La gentrificación y la pérdida de comercios independientes suelen encarecer el costo de vida y limitar el acceso a productos culturales específicos. Los supermercados corporativos rara vez ofrecen la misma variedad de granos prehispánicos, cafés de comercio justo o hierbas frescas que demanda nuestra comunidad. Además, la demolición de naves industriales reduce el espacio para nuevas cocinas, microcervecerías y talleres que muchas veces son emprendidos por inmigrantes.
¿Qué podemos hacer?
- Asistir a las reuniones públicas organizadas por la Ciudad de Toronto y plantear dudas sobre pérdida de empleo, tráfico, vivienda asequible y, por supuesto, la desaparición del supermercado.
- Contactar al concejal de la zona (Ward 4, Parkdale–High Park) por correo, teléfono o redes sociales. Los concejales miden la temperatura ciudadana antes de votar.
- Apostar por el comercio local: cada compra en The Sweet Potato refuerza su importancia económica. Cuanto mejores sean sus números, más margen tendrá para negociar con el propietario o buscar otro local cercano.
- Formar o sumarse a asociaciones vecinales que puedan contratar asesoría urbanística y legal, y articular propuestas alternativas —por ejemplo, exigir un tamaño mínimo de local para que el supermercado reabra en la planta baja del nuevo desarrollo.
Lo que viene
Por ahora, The Sweet Potato seguirá abierto de lunes a sábado de 9 a.m. a 8 p.m. y domingos de 10 a.m. a 8 p.m. Pero la conversación sobre el futuro de este rincón icónico de The Junction apenas comienza. Si te importa la diversidad comercial, el acceso a alimentos saludables y la identidad de tu barrio, mantente informado y participa. El próximo capítulo de esta historia dependerá, en gran medida, de lo que hagan los vecinos hoy.