La relación entre el expresidente y el magnate tecnológico colapsa tras un controvertido proyecto fiscal
Lo que comenzó como una colaboración incómoda entre Donald Trump y Elon Musk ha escalado a una guerra pública sin precedentes. En medio del debate por la nueva ley fiscal promovida por Trump, el magnate de Tesla y SpaceX ha lanzado duras críticas contra el presidente, quien no tardó en responder con amenazas que van desde cortar subsidios multimillonarios hasta la posibilidad de deportarlo.
“¡Perderán las primarias del año que viene aunque sea lo último que haga!”, escribió Musk en X, advirtiendo que fundará un nuevo “Partido América” si la reforma se aprueba.
💸 El detonante: la “gran y hermosa ley fiscal”
Trump impulsa lo que ha denominado su “gran y hermosa ley”, una reforma económica masiva que, según Musk, aumentaría drásticamente la deuda nacional y comprometería años de esfuerzos por reducir el tamaño del gobierno federal. Musk considera que la ley es una “irresponsabilidad histórica” y que pone en riesgo incluso sus proyectos de exploración espacial.
⚠️ Trump responde con todo
En un giro drástico, Trump declaró ante la prensa que está evaluando eliminar los subsidios federales a vehículos eléctricos —clave para el negocio de Tesla—, reactivar el “Departamento de Eficiencia Gubernamental” (Doge) y deportar a Musk, ciudadano estadounidense naturalizado pero nacido en Sudáfrica:
“Doge podría regresar y devorar a Elon. ¿No sería terrible?”, ironizó Trump.
“Sin subsidios, no habría lanzamientos de cohetes, ni coches eléctricos… ni Elon.”
🚀 SpaceX en la mira y caída en las acciones
Las declaraciones provocaron una caída en las acciones de Tesla en los primeros días de la semana. SpaceX, que ha recibido miles de millones en contratos federales para misiones espaciales y sistemas de defensa, podría verse afectada si la confrontación escala aún más.
Musk, uno de los mayores donantes del Partido Republicano, considera que la ley fiscal destruiría la base misma de su modelo de negocio y llevaría “a Estados Unidos a la bancarrota”.
Choque de titanes con impacto global
La pelea entre Trump y Musk no es solo un conflicto personal; representa una profunda fractura dentro del propio Partido Republicano. También pone en juego el futuro de la política industrial en EE.UU., el papel del Estado en la innovación tecnológica y los límites del poder presidencial frente a los intereses corporativos.
A medida que se acercan las primarias de 2026, esta guerra política entre el líder más polémico de la política estadounidense y el empresario más influyente del siglo XXI promete reconfigurar el mapa político y económico del país.