El mercado inmobiliario de Ontario vive un momento contradictorio: mientras los gobiernos insisten en que se necesitan más viviendas, las ventas se han estancado y las constructoras han puesto el freno de mano. El resultado es un fuerte retroceso en el inicio de nuevas obras que ya repercute en toda la provincia y arrastra las cifras nacionales.
La paradoja del mercado
Con miles de propiedades ya construidas pero sin compradores, los desarrolladores han reducido o pospuesto proyectos. Piden menos burocracia, impuestos más bajos y recortes a las elevadas tasas de desarrollo que encarecen cada unidad. Sin esos cambios y con la demanda congelada, las empresas prefieren esperar antes que seguir invirtiendo.
Los números que preocupan
Según el más reciente informe de la Canada Mortgage and Housing Corporation (CMHC), Ontario fue la única gran provincia que restó dinamismo al balance nacional de enero a agosto de 2025:
- -23 % en el inicio de nuevas viviendas frente al mismo periodo de 2024.
- Varias provincias registraron alzas de dos dígitos: Saskatchewan (+50 %), Quebec (+36 %), Alberta (+22 %), entre otras.
Comparación mensual: un alivio menor
Al contrastar solo agosto de 2024 con agosto de 2025 la caída global en Ontario se matizó a -4 %. Las casas unifamiliares bajaron un profundo 21 %, pero los departamentos, townhouses y semis avanzaron 2 %, compensando parte del golpe.
Toronto: epicentro del frenazo
En el acumulado anual, la ciudad vio un descenso del 46 % en los arranques de obra. Sin embargo, mes contra mes el registro estuvo “plano” gracias a un aumento del 13 % en proyectos verticales y multifamiliares, que contrarrestó la caída del 41 % en viviendas independientes.
Otras ciudades en alerta
El repliegue constructor se replica en varios centros urbanos:
- Guelph: -70 %
- Peterborough: -65 %
- London: -53 %
- Oshawa: -52 %
- Windsor: -47 %
- Thunder Bay: -15 %
¿Qué explica la pausa?
La propia CMHC recuerda que los proyectos que hoy se terminan fueron financiados cuando las tasas de interés venían bajando y el ánimo inversor era más alto. Con el alza de los costos de financiamiento y la incertidumbre económica, las perspectivas cambiaron drásticamente. Mientras la demanda no repunte y las condiciones de construcción no mejoren, el frenazo podría prolongarse.
Para los latinos en Toronto —y para cualquiera que sueñe con comprar casa en la provincia— la conclusión es clara: la oferta futura se está encogiendo justo cuando se necesita lo contrario. Si no hay un giro en políticas y en el mercado, la “pausa” de hoy podría traducirse en escasez y precios más altos mañana.