Canadá ha sido, durante años, uno de los destinos favoritos para quienes buscan estudiar y trabajar en el extranjero. Sin embargo, cifras recién publicadas por Immigration, Refugees and Citizenship Canada (IRCC) revelan un giro brusco: el número de permisos de estudio y trabajo otorgados en 2025 se ha reducido drásticamente. A continuación exploramos la magnitud de la caída, las razones de fondo y las posibles repercusiones para la comunidad latina que vive —o piensa venir— a Toronto.
Caída del 70 % en nuevos permisos de estudio
Entre enero y junio de 2025 se concedieron solo 36 417 permisos de estudio, muy por debajo de los 125 034 registrados en el mismo periodo de 2024. Marzo de 2025 marcó el punto más bajo con apenas 3 819 permisos, frente a los 16 875 de marzo de 2024.
El propio IRCC admite que está “reduciendo el número de estudiantes internacionales a un nivel sostenible”. El recorte forma parte de un esfuerzo gubernamental para aliviar la presión sobre el sistema de vivienda y servicios públicos, especialmente en las grandes ciudades como Toronto.
¿Por qué una reducción tan abrupta?
- Crisis de vivienda: El costo y la disponibilidad de alquileres en las zonas urbanas han llegado a niveles críticos. Limitar la entrada de estudiantes y trabajadores temporales es, según Ottawa, una medida directa para frenar la demanda.
- Capacidad de las instituciones: Las universidades y colleges, tras años de crecimiento acelerado, han debido enfrentar críticas por la calidad y disponibilidad de servicios para estudiantes extranjeros.
- Equilibrio político: El gobierno busca recuperar “la confianza pública” en el sistema migratorio, mostrando que puede controlar los flujos y planificar a largo plazo.
Impacto en las universidades y en el empleo académico
La reducción ya se siente en los campus. Un ejemplo es una universidad de la Columbia Británica que anunció otra ronda de despidos debido a la caída de matrículas internacionales. Los estudiantes extranjeros suelen pagar matrículas mucho más altas que los residentes, por lo que representan una fuente clave de ingresos. Sin ellos, las instituciones recortan programas, investigación y personal administrativo.
Descenso paralelo en permisos de trabajo
El ajuste no se limita a los estudiantes. En la primera mitad de 2025 se emitieron 119 234 permisos de trabajo, un 51 % menos que los 245 137 del mismo periodo de 2024. Menos trabajadores temporales significan menor disponibilidad de mano de obra en sectores como la hostelería, la construcción y los servicios, áreas donde la comunidad latina ha tenido una presencia notable.
Perspectivas para la inmigración permanente
Pese a los recortes, el plan trienal del IRCC contempla recibir 395 000 nuevos residentes permanentes durante 2025. A 31 de julio, ya habían llegado 246 300, lo que indica que la meta sigue en pie. No obstante, las categorías temporales —estudio y trabajo— funcionan como escalones habituales hacia la residencia. Al reducirse esos escalones, podría volverse más competitivo el camino migratorio.
Cómo afecta a la comunidad latina en Toronto
- Estudiantes potenciales: Quienes planean venir en 2026 deberán prepararse para cupos más limitados y requisitos posiblemente más estrictos. Será crucial contar con un plan financiero sólido y aplicar con mayor anticipación.
- Familias y redes de apoyo: Menos estudiantes y trabajadores temporales significan menor demanda de cuartos y apartamentos compartidos, lo que podría moderar —aunque no revertir— los precios de renta en algunos vecindarios.
- Mercado laboral: La reducción de mano de obra temporal puede abrir oportunidades para residentes permanentes y ciudadanos que ya viven en Toronto. A la vez, podría encarecer servicios y generar falta de personal en sectores esenciales.
- Instituciones educativas: Algunas universidades podrían ofrecer incentivos o becas para atraer talento de calidad y compensar la pérdida de volumen. Estar atento a esas oportunidades puede marcar la diferencia.
Conclusión
El “freno” a la inmigración temporal es una de las reorientaciones más contundentes de la política migratoria canadiense en la última década. La medida busca aliviar tensiones en vivienda y servicios, pero también plantea retos para quienes sueñan con estudiar, trabajar y eventualmente establecerse en Canadá. Para la comunidad latina en Toronto, el escenario exige planificación estratégica, información actualizada y, sobre todo, resiliencia para adaptarse a un panorama migratorio más competitivo.