El cierre de Toronto Barber and Beauty Supply (TBBS) no es solo la desaparición de otra tienda del centro; representa el fin de una era para las pequeñas empresas familiares que dieron forma a la identidad comercial de la ciudad. A continuación repasamos su historia, las razones del adiós y lo que vendrá después.
Raíces que se remontan a 1932
Lo que comenzó como un camión desde el cual Isaac y Sarah Kaufman vendían suministros para barberos en 1932 se convirtió, cinco años más tarde, en un local fijo en el 100 de Dundas St. W. La tienda no tardó en ganarse la fidelidad de los profesionales del cabello, siendo uno de los pocos negocios que ofrecía tijeras de precisión, navajas importadas y productos capilares que entonces eran difíciles de conseguir.
Tres generaciones, un mismo apellido
Durante casi nueve décadas la barbería y tienda de suministros se mantuvo en manos de la familia. David Kaufman, nieto de los fundadores, tomó las riendas y modernizó el negocio sin perder el toque tradicional: instaló un almacén mayorista de 21 000 pies cuadrados en Orfus Rd. y amplió el catálogo con marcas globales como Kevin Murphy y ELEVEN Australia.
Los golpes que precipitaron el cierre
Aunque TBBS sobrevivió crisis económicas, guerras y cambios de moda, los últimos años resultaron demoledores:
- Pandemia y caída del flujo peatonal: el confinamiento vació el centro y redujo drásticamente los servicios de barbería, núcleo de su clientela.
- Aranceles imprevistos: en 2025 la empresa recibió un fuerte impacto arancelario sobre herramientas y productos importados, elevando los costos hasta un 30 %.
- Cambios en los hábitos de compra: la migración al comercio electrónico hizo que muchos profesionales adquirieran insumos directamente a los fabricantes o en marketplaces globales.
- Costo de operar en el downtown: aunque la familia es dueña del edificio, los impuestos municipales y el mantenimiento de un local histórico se dispararon.
Un público que no falla
La lealtad de la clientela fue inquebrantable. En redes sociales abundan mensajes que califican el cierre de “fin de una era”. Muchos clientes llevaban más de 40 años cortándose el cabello allí, convirtiendo la barbería en un punto de encuentro generacional.
El almacén mayorista también baja la cortina
El centro logístico de Orfus Rd. —que surtía a salones de toda la GTA— dejará de operar a finales de abril. Hasta entonces, profesionales y público en general pueden aprovechar descuentos de liquidación.
¿Qué sigue para los Kaufman?
Contrario a lo que muchos creen, David no se retira a la playa. Planea mantener la venta de productos capilares online y administrar varios inmuebles, incluido el emblemático edificio de Bay y Dundas. Se rumorea que un nuevo restaurante podría ocupar la esquina, sumándose a la vibrante escena culinaria del área.
Un fenómeno que va más allá de una sola tienda
El cierre de TBBS coincide con la reciente desaparición de varias empresas familiares longevas en Toronto, como una tintorería con 60 años de servicio. Expertos en desarrollo urbano apuntan a la combinación de alquileres elevados, competencia digital y márgenes cada vez más ajustados como las principales causas. Para la comunidad latina —emprendedora por naturaleza— la lección es clara: diversificar canales de venta y asegurarse de tener presencia digital robusta.
Cómo despedirse (y aprovechar las rebajas)
Quienes deseen rendir homenaje a esta institución pueden visitar el almacén hasta agotar existencias. Es una oportunidad para llevarse un pedazo de historia y, de paso, abastecerse de productos profesionales a precios reducidos.
TBBS se va, pero su legado —el arte del buen corte y el calor de un negocio familiar— seguirá inspirando a barberos y estilistas, latinos y no latinos, en toda la ciudad.