Después de más de dos décadas sirviendo generosas porciones de schnitzel y otros platos centro-europeos, V’s Schnitzel House anunció que este miércoles abrirá sus puertas por última vez. La noticia ha sacudido a vecinos de Etobicoke y a muchos latinos que frecuentaban el restaurante ubicado en Browns Line para disfrutar de un almuerzo abundante y a buen precio.
Un proyecto familiar forjado en Toronto
El negocio nació en 2003 como Liba’s Bar and Grill. Con recetas caseras y mucho empeño, Liba levantó el restaurante junto a su hija, Vlasta. En 2016, Vlasta tomó las riendas y renombró el local como V’s Schnitzel House. Desde entonces, dos generaciones se han turnado entre la cocina y el comedor; incluso los hijos de Vlasta crecieron ayudando tras el mostrador.
El menú que conquistó a Etobicoke
Su carta, sencilla pero efectiva, giraba en torno al schnitzel: cortes finos de cerdo o pollo empanizados y fritos hasta quedar crujientes. Había versiones clásicas alemanas, italianas cargadas de queso e incluso una «pizza schnitzel». Cada plato se servía en un pan portugués tibio y podía acompañarse con:
- Papas estilo V’s, doradas y sazonadas
- Greek fries con feta y orégano
- Chucrut casero
- Una salsa de eneldo tan popular que la casa seguirá vendiéndola por separado
Fuera del schnitzel se ofrecían goulash de res, pierogies de queso, halushky y un pollo parmesano cargado de mozzarella; todos preparados con la misma premisa: porciones abundantes y precios para toda la familia.
¿Por qué cierra un restaurante tan querido?
El edificio que aloja al local fue vendido de manera repentina y el nuevo propietario planea otros usos. Con los elevados costos de renta en Toronto, la familia no encontró un espacio alternativo que se ajustara a su presupuesto y a su base de clientes, por lo que decidió poner fin a la operación este miércoles 26 de noviembre.
“Estamos agradecidos por estos 22 años”, comentó Vlasta. “Ver las sonrisas de la gente mientras disfrutaban nuestra comida ha sido un regalo”. En redes, los habituales no tardaron en reaccionar: “¡El mejor schnitzel de la ciudad!”, “Gracias por tantos años de servicio”, “Se van, pero el sabor queda”.
Lo que viene para la familia
El cierre del comedor no significa el fin de V’s. La familia planea seguir vendiendo su célebre salsa de eneldo y ofrecer servicios de catering para eventos. Así, quienes se queden con antojo de schnitzel podrán encargarlo en línea y recibirlo en casa o en el trabajo.
Dónde se encontraba
Durante 22 años, V’s Schnitzel House ocupó el número 448 de Browns Line, convirtiéndose en punto de reunión para amantes de la cocina centro-europea en el oeste de la ciudad.
Una despedida con sabor a gratitud
Historias como la de V’s subrayan lo frágil que puede ser la vida de los negocios familiares frente al imparable mercado inmobiliario de Toronto. También recuerdan la importancia de apoyar a los restaurantes independientes, esos que resguardan recetas, acentos y anécdotas que enriquecen la diversidad cultural de la ciudad.
Si alguna vez probaste su schnitzel, todavía tienes la oportunidad de devolverles el gesto: pasa por una última orden, lleva un frasco de salsa de eneldo y brinda por los 22 años de esfuerzo, sazón y hospitalidad de esta familia inmigrante.