Tras casi cuatro décadas alimentando a generaciones de comensales, Saigon Flower apagó sus fogones en Queen Street West. La noticia impacta especialmente a la comunidad latina que vive, trabaja y pasea por este corredor cultural de Toronto, conocido por su renovación constante y su oferta gastronómica diversa.
Una historia que comenzó en 1986
En 1986, mucho antes de que el emblemático Drake Hotel redefiniera la zona, la familia Vuong abría las puertas de Saigon Flower en el 1138 de Queen St. W. Bajo el brillante letrero amarillo —ya parte del paisaje urbano— el restaurante mezclaba recetas chinas, vietnamitas y japonesas, logrando un público fiel que lo convirtió en un punto de referencia del vecindario.
Sabor asiático con alma de barrio
Rollitos primavera crujientes, pho humeante, “chicken balls” y otros platos caseros fueron la carta de presentación de Saigon Flower. Su cocina sencilla, abundante y a precios amigables hizo que muchos latinos lo adoptaran como sitio de reunión antes de conciertos, partidos o simplemente para un almuerzo rápido en la ruta diaria.
Resistiendo la presión inmobiliaria
Con el auge inmobiliario de Queen West, varios negocios tradicionales cedieron paso a proyectos modernos. Saigon Flower recibió ofertas recurrentes para venderle el local al Drake Hotel, pero Rose Vuong —propietaria y alma del lugar— se mantuvo firme durante años, preservando un espacio accesible cuando la gentrificación elevaba los precios y la rotación comercial.
El adiós de Rose
El cierre fue silencioso: sin un cartel de despedida ni anuncio oficial. La comunidad se enteró a través de redes sociales cuando la ficha de Google apareció como “permanentemente cerrado”. Fue entonces que un familiar de Rose aclaró la situación:
“Rose es mi suegra. Después de 39 años en Queen ha decidido disfrutar de las cosas buenas de la vida y colgar el wok. Gracias a todos por las décadas de apoyo, siempre será muy apreciado.”
“No ha vendido el edificio; prefiere renovar el 1138 y empezar un nuevo capítulo. Extraña a la comunidad; si la ven, envíenle cariño.”
¿Qué viene para el 1138 de Queen St. W.?
El inmueble entrará en renovación, pero su futuro uso aún no se ha revelado. Lo cierto es que la partida de Saigon Flower deja un vacío palpable en una cuadra donde pocas marcas logran mantenerse tanto tiempo. Muchos vecinos esperan que el espíritu comunitario que Rose fomentó permanezca, sea cual sea el próximo proyecto.
Un legado que trasciende la cocina
Para quienes emigraron a Toronto —incluidos miles de latinos— lugares como Saigon Flower ofrecían más que comida: brindaban un sentido de pertenencia y la calidez de un negocio familiar. Su cierre recuerda la importancia de apoyar a los restaurantes independientes que moldean la identidad multicultural de la ciudad.