La comunidad latina —y todo el vecindario al este de Toronto— acaba de perder uno de sus rincones favoritos para conseguir artículos baratos y curiosos. Absolute Dollar, la tienda independiente de “todo por un dólar” dentro de Gerrard Square, cerró sus puertas y todo apunta a que será reemplazada por una sucursal de Dollarama.
¿Qué era Absolute Dollar?
Ubicada en el centro comercial Gerrard Square (1000 Gerrard St. E.), Absolute Dollar era el lugar donde las familias compraban juguetes, decoraciones para fiestas, productos de limpieza, materiales de arte, utensilios de cocina y artículos de cuidado personal sin vaciar la cartera. Su catálogo, repleto de objetos “fuera de lo común”, la hacía distinta de las grandes cadenas.
¿Por qué cerró?
Un aviso colocado en diciembre anunció un 50 % de descuento de liquidación y confirmó que el último día de operaciones sería el 31 de diciembre, aunque algunos clientes aseguran que abrió hasta el 5 de enero para rematar inventario. Empleados explicaron que un aumento de renta hizo insostenible el negocio y que, en su lugar, llegaría Dollarama.
Tristeza entre los vecinos
La noticia se propagó rápidamente por grupos de Facebook del barrio. Los mensajes coincidían en la misma sensación:
“Era la tienda donde siempre encontraba ese detalle que no existía en ningún otro lado.”
“Ya teníamos pocas opciones económicas; esto duele.”
Para muchos residentes —incluidos jóvenes recién llegados y familias latinas— perder un comercio accesible complica aún más los presupuestos en plena época de precios altos.
Un barrio en plena transformación
El cierre de Absolute Dollar es otro capítulo en la ola de cambios urbanos que vive el cruce de Gerrard y Carlaw:
- Un predio de 2,27 hectáreas se convertirá en un complejo mixto anclado por la futura estación Gerrard de la línea Ontario.
- En 2024 se demolió el Riverdale Shopping Centre —donde había un No Frills, un Dollarama y una gasolinera— para construir el túnel de la nueva línea de metro.
- El parque y la zona para perros Gerrard-Carlaw Parkette cerraron en noviembre y permanecerán fuera de servicio por al menos cinco años.
Con tanto desarrollo alrededor, la llegada de una gran cadena como Dollarama parece inevitable, pero deja en el aire la pregunta de qué espacio quedará para los pequeños negocios independientes que dan carácter al barrio.
¿Y ahora qué?
Mientras Dollarama prepara su desembarco, los habitantes buscarán otras tiendas de descuento o tendrán que desplazarse más lejos. El caso de Absolute Dollar sirve de recordatorio: en una ciudad que crece a ritmo acelerado, la supervivencia de las tiendas de barrio depende cada vez más de políticas de renta justas y del apoyo comunitario.