La escalada arancelaria ordenada por el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha puesto la relación comercial con Canadá patas arriba. Desde el acero hasta el whisky, las represalias han llegado a los estantes de las licorerías y, en pleno verano, los primeros ministros provinciales se reúnen en Charlottetown con el reto de responder unidos. Si vives en Toronto y estás buscando tu bourbon favorito, esto te interesa.
¿Qué detonó el conflicto?
Trump impuso aranceles sorpresivos a productos canadienses clave —como el acero y el aluminio— alegando motivos de “seguridad nacional”. En cuestión de días, Canadá respondió con contramedidas equivalentes que golpean a bienes estadounidenses emblemáticos, entre ellos vino, whisky y cerveza artesanal de EE. UU.
Las botellas que desaparecen de las estanterías
El LCBO de Toronto, al igual que otras dependencias provinciales, retiró el 4 de marzo de 2025 cientos de etiquetas estadounidenses. La medida pretende presionar a Washington y enviar un mensaje de solidaridad con los productores canadienses afectados por los aranceles.
Para los consumidores —en especial la comunidad latina que disfruta de tequilas y rones junto con un buen bourbon— esto significa menos variedad y, posiblemente, precios más altos en los licores importados que queden disponibles.
Una cumbre provincial bajo tensión
Los premiers de todas las provincias llegaron a Charlottetown para su reunión anual de verano con la presión añadida de mostrar un frente común. Entre los puntos de la agenda:
- Evaluar el impacto real de los aranceles estadounidenses sobre la economía local.
- Discutir la eficacia de boicotear productos de EE. UU. y las posibles alternativas.
- Coordinar un mensaje único de cara a Ottawa y Washington.
La postura de cada provincia
Si bien la mayoría apoyó retirar bebidas de EE. UU., algunas provincias con menor dependencia del comercio transfronterizo piden flexibilidad. Otras, productoras de vino y cerveza, presionan para aprovechar la coyuntura y ganar mercado interno.
¿Cómo afecta esto a los latinos en Toronto?
Toronto es la ciudad con la mayor población latina de Canadá y, por ende, un gran mercado para productos importados. Con la salida de marcas estadounidenses, podríamos ver:
- Incremento de precios en tequilas, mezcales y rones, al encarecerse la cadena de suministro en general.
- Oportunidad para destilerías locales de ron, mezcal canadiense y craft spirits de ganar visibilidad.
- Eventos culturales latinos adaptándose: menos “bourbon nights” y más enfoque en licores nacionales o de otros países latinoamericanos.
¿Qué podría pasar ahora?
Todo dependerá de dos variables: la duración de los aranceles de Trump y la cohesión política de los premiers. Si Estados Unidos mantiene la presión, Canadá podría:
- Ampliar la lista de productos estadounidenses sancionados.
- Intensificar campañas de “compra local” para bebidas y alimentos.
- Buscar nuevos mercados —Europa y América Latina— para compensar las pérdidas.
Mientras tanto, los consumidores deben prepararse para menos variedad y mayor creatividad en sus cócteles.
La batalla arancelaria está lejos de terminar, y sus efectos ya se sienten en los pasillos del LCBO. Para los latinos de Toronto, la recomendación es clara: explora opciones locales, apoya a los productores canadienses y mantente atento a las negociaciones que definan cuándo volverá tu bourbon favorito a las repisas.