Vecinos exigen mantener un estacionamiento y bloquean un desarrollo de viviendas asequibles
En plena crisis de vivienda, un rincón de Toronto se ha convertido en campo de batalla entre la necesidad de más hogares y la defensa de un estacionamiento público clave para comercios y feligreses locales. La discusión revela tensiones profundas sobre cómo crece la ciudad y quién gana o pierde con ese crecimiento.
¿De qué proyecto estamos hablando?
La ciudad planea transformar el lote municipal de 9 Shortt St., junto a la iglesia del barrio y una tienda Dollarama, en un desarrollo mixto y orientado al tránsito con 458 viviendas, unas 140 de ellas de alquiler asequible. El sitio se encuentra a pasos de la futura línea LRT de Eglinton Crosstown, lo que lo convierte en un punto estratégico para densificación.
Detalles del plan
- Dos edificios: una torre residencial de 41 pisos y un bloque independiente de 6.
- 12 000 ft² de áreas recreativas exteriores y 10 000 ft² interiores.
- 5 000 ft² destinados a locales comerciales o uso comunitario.
- 42 plazas de aparcamiento para autos y 421 para bicicletas, reservadas solo para residentes y visitantes.
La oposición vecinal
Más de 340 personas han firmado una petición para frenar la demolición del lote. Argumentan que la eliminación de más de 100 espacios de estacionamiento:
- Obligaría a pequeños comercios a cerrar o mudarse por falta de acceso para clientes.
- Saturaría las calles residenciales con autos buscando dónde aparcar.
- Crearía frustración y congestionaría aún más una zona donde el estacionamiento en vía pública ya es escaso.
Claves del debate
1. Crisis de vivienda vs. movilidad en coche
Toronto necesita decenas de miles de unidades nuevas para frenar los precios. Sin embargo, muchos barrios siguen dependiendo del automóvil, sobre todo para compradores de bajos ingresos que trabajan lejos del núcleo urbano o para parroquianos que acuden a la iglesia los fines de semana.
2. Comercio de cercanía
El pequeño comercio—panaderías, restaurantes latinos, tiendas de conveniencia—vive del flujo rápido de clientes que llegan, estacionan, compran y se van. Al perder el lote, temen que la clientela opte por centros comerciales con estacionamiento gratuito.
3. El paradigma “transit-oriented”
La estrategia municipal apuesta por densificar cerca de transporte público para reducir dependencia del coche. Incluir pocas plazas de aparcamiento busca incentivar el uso del LRT y ciclovías. El reto es lograr la transición sin quebrar la economía barrial ni desplazar a residentes actuales.
¿Qué sigue?
El proyecto aún debe pasar fases de consulta y aprobación. El municipio podría:
- Revisar el diseño para incorporar estacionamiento público de rotación.
- Negociar apoyos para negocios afectados (rentas reducidas, subsidios temporales).
- Mejorar la señalización y la frecuencia del transporte para reducir la ansiedad por el aparcamiento.
Fairbank ejemplifica el dilema que vive Toronto: ¿priorizar vivienda asequible o preservar espacios que sostienen la vida comercial y comunitaria existente? El resultado marcará un precedente para futuros proyectos en barrios con fuerte presencia latina y de inmigrantes, donde cada lote vacante se convierte en una decisión sobre el futuro de la ciudad.