El fin de semana pasado, un estudiante de 16 años vivió horas dramáticas en Crown Mountain, la imponente cima que se alza al norte de Vancouver. El incidente ha reavivado la conversación sobre la seguridad en montaña, la planificación de rutas y el uso responsable —o mal entendido— de la Inteligencia Artificial (IA) para actividades al aire libre.
¿Qué ocurrió en Crown Mountain?
Bryce Gowryluk, originario de Vancouver, decidió aprovechar el sábado para hacer una caminata que ya conocía. Sin embargo, a mitad de la travesía tomó por error la ruta conocida como “Widowmaker”, un ascenso empinado con paredes de roca suelta que hasta montañistas experimentados evitan.
La confusión del sendero “Widowmaker”
El sendero oficial hacia la cumbre de Crown Mountain comparte un tramo inicial con varias rutas de escalada técnica. Pese a la señalización, la huella poco clara y la vegetación favoreceron la confusión. A unos 1 400 metros de altitud, Bryce se dio cuenta de que la pendiente aumentaba peligrosamente y el terreno se desmoronaba bajo sus botas. Intentó retroceder, pero las rocas sueltas y el cansancio hicieron imposible el descenso seguro.
Un rescate de alto riesgo
Sin cobertura telefónica estable, el joven logró enviar su ubicación aproximada a un amigo que, a su vez, contactó a North Shore Rescue, el equipo voluntario que opera en la zona. Con la luz del día agotándose, los rescatistas desplegaron un helicóptero con línea larga (long line rescue). La maniobra duró menos de 12 minutos pero requirió una coordinación milimétrica: viento cambiante, paredes verticales y un paciente asido a una repisa de menos de un metro de ancho.
¿Qué papel jugó la Inteligencia Artificial?
En redes sociales corrió el rumor de que Bryce había usado una app potenciada por IA para elegir su ruta. El propio adolescente desmintió la versión: “No fue la IA, simplemente me equivoqué de cruce y seguí un trazo viejo en mi GPS”, explicó. Aun así, la historia sirvió para recordar que las respuestas generadas por modelos de lenguaje o mapas automáticos no sustituyen la experiencia local ni la señalización oficial.
Lecciones para senderistas —en la Costa Oeste y en Ontario
Desde las Rocosas hasta el Bruce Trail, los principios son los mismos:
- Investiga varias fuentes: guías impresas, mapas topográficos, reportes de parques y foros actualizados.
- Lleva las “10 esenciales”: navegación física, abrigo extra, comunicación de emergencia, comida y agua extra, entre otros.
- No subestimes rutas con nombres dramáticos: “Widowmaker”, “Devil’s Staircase” o “La Garganta” suelen ganarse esas etiquetas por algo.
- Informa tu plan: deja un itinerario con hora de salida y regreso previsto.
- Conoce tus límites: si el terreno empieza a requerir usar las manos para progresar, ya no es senderismo recreativo.
El balance final
Bryce Gowryluk salió ileso —solo con rasguños y un susto monumental— gracias a la rápida acción de los rescatistas. Su historia refuerza un mensaje claro: la tecnología, incluida la IA, es una herramienta más en la mochila; la responsabilidad última siempre recae en quien pone un pie en el sendero.