Si vives en Toronto, seguro has sucumbido más de una vez al irresistible olor de un carrito de hot dogs. Pero, ¿sabías que en Montreal existe un rival directo llamado steamie? Aproveché un viaje reciente para probarlo y aquí te comparto, de latino a latino, cómo se compara con nuestro querido perro callejero torontoniano.
El encanto del hot dog en Toronto
En cualquier momento del día, un hot dog de Toronto cae de maravilla: es económico, llenador y se consigue en casi cada esquina del centro. Con la temporada de los Blue Jays recién iniciada, me declaro listo para devorar varios mientras apoyo al equipo.
¿Qué hace diferente al steamie de Montreal?
Mientras que aquí solemos asar la salchicha a la parrilla, en Montreal la tradición manda cocerla al vapor, e incluso el pan se mete en la misma olla. El resultado es un bocado caliente, jugoso y sorprendentemente esponjoso.
Mi peregrinación al legendario Montreal Pool Room
Guiado por las recomendaciones en línea, llegué al icónico Montreal Pool Room, un local sin pretensiones que sirve comida reconfortante desde 1912. Un steamie cuesta apenas $2.89 y puedes elegir entre chucrut o cebolla con relish y mostaza. Mi hambre era tal que pedí varios de cada tipo.
Precio vs. precio: ¿quién gana?
En Toronto, algunos vendedores de calle –como el de la esquina de St. George y Bloor– ya cobran más de $5 por un hot dog y $6 por una salchicha. En ese terreno, el steamie lleva ventaja: más barato y, además, con un pan al vapor que resultó ser toda una revelación.
Texturas y sabores: mi veredicto personal
El pan al vapor es ligero y mullido, nada reseco. La salchicha, proveniente de Lester’s Deli, es más delgada que la torontoniana, pero su jugosidad compensa el tamaño. Debo confesar que prefiero este pan esponjoso: muchas veces, en Toronto, me topo con panes secos que arruinan la experiencia.
Después de tres steamies, entendí por qué hay gente capaz de tragarse cien en competencias. Si aun así no te convence la idea de un hot dog al vapor, en Montreal puedes pedirlo a la parrilla por un pequeño cargo extra.
¿Y qué pasa con nuestro hot dog de siempre?
Toronto puede no cocer al vapor, pero la ciudad ofrece de todo: desde los clásicos carritos con ketchup, mostaza y cebolla hasta versiones gourmet en lugares como Fancy Franks, WVRST o Woofdawg, donde encontrarás toppings tan creativos como apple fennel slaw o brown butter honey mustard. Con la primavera asomándose, los carritos volverán a desprender ese aroma irresistible que inunda las calles.
Puntuaciones finales
Steamie de Montreal: 8.5/10
Hot dog de Toronto: 8.2/10
Ambos estilos hacen honor al perrito caliente, cada uno a su manera. Así que no hay perdedores: solo más excusas para seguir disfrutando de este antojo callejero dondequiera que estés.