Si en las últimas semanas has sentido que tu cuenta en el supermercado se dispara, no estás solo. Un nuevo reporte de Loblaw confirma que los precios de los alimentos en Canadá siguen creciendo más rápido que la inflación general, algo que resuena especialmente entre la comunidad latina en Toronto.
¿Qué revela el último informe de Loblaw?
De acuerdo con el reporte publicado el 30 de septiembre, la inflación alimentaria escaló 3.5 % en agosto, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (CPI) general avanzó apenas 1.9 %. Esa brecha significa que llenar la despensa resulta cada vez más caro en relación con otros gastos básicos.
Factores globales que presionan los precios
Loblaw atribuye gran parte de este aumento a elementos externos:
– Volatilidad de materias primas.
– Costos de transporte y energía más altos a lo largo de la cadena de suministro.
– Afectaciones climáticas que golpean la producción de frutas, verduras y carne.
Clima extremo y cosechas reducidas
La escasez de lluvia en las provincias atlánticas, Quebec y partes de Ontario ha “estresado” cultivos clave como maíz, soya, arándanos y tubérculos. Loblaw estima que los rendimientos se redujeron entre 10 % y 25 %. Esto podría obligar a los supermercados a importar antes de lo previsto o a vender productos de menor tamaño.
Más costos para granjas y ganaderos
Las condiciones secas también encarecieron el riego y los insumos para forrajes y ganado, lo que repercute en la calidad y cantidad de ciertos productos frescos.
Aranceles: el golpe silencioso al café
Los aranceles siguen siendo un dolor de cabeza. El café es el ejemplo más claro: tras un impuesto del 50 % de EE. UU. sobre las importaciones brasileñas, el precio volvió a rozar los máximos de 2025. La medida alteró los flujos comerciales y los productores brasileños retienen gran parte de su cosecha, lo que reduce la oferta mundial.
¿Hay luz al final del túnel?
Según Loblaw, los consumidores verán alivios graduales:
1. Primero bajarán los precios de frutas y verduras.
2. Después, los de carnes, aves y lácteos.
3. Finalmente, productos empacados y de despensa cuando el inventario actual se agote.
¿Cómo afecta esto a tu bolsillo?
Productos “famosos” por los aranceles, como el jugo de naranja, empezarán a ser más baratos en las góndolas. Además, Loblaw asegura que su propia tasa de inflación interna se mantiene por debajo del CPI, lo que —según la empresa— se traduce en “más ahorros” dentro de sus tiendas.
En resumen, sigue habiendo presión sobre los precios, pero se espera un respiro en los próximos meses. Mientras tanto, comparar promociones y optar por marcas genéricas puede aliviar tu factura semanal en el súper.