Después de casi veinte años de tapas atascadas, malos olores y basura desparramada por las aceras, la Ciudad de Toronto se prepara para realizar un giro importante en la forma en que gestiona los cestos de basura públicos. El momento llega justo cuando se aproxima el vencimiento del contrato que ha regido su instalación y mantenimiento desde 2007.
Un contrato que caduca tras 20 años
En 2007, Toronto firmó un acuerdo de 20 años con la empresa privada Astral Media para fabricar, instalar y mantener unos 25 000 elementos de mobiliario urbano, incluidos contenedores de basura y marquesinas de tránsito. Con el convenio a punto de expirar en 2027, se abre la puerta a un nuevo modelo de gestión.
La propuesta de la alcaldesa Olivia Chow
La alcaldesa sostiene que, una vez terminado el contrato, la Ciudad debe asumir el control total de estos cestos. Su meta es que estén bien diseñados, bien ubicados y bien mantenidos, respondiendo a las necesidades reales de los vecindarios.
Para lograrlo, Chow y la concejala Paula Fletcher piden que los residentes participen mediante encuestas y reportes al 311, con el fin de decidir dónde colocar los nuevos recipientes y cómo deben ser atendidos.
Un servicio que hoy no da abasto
Actualmente, las operaciones de limpieza de la Ciudad funcionan 20 horas al día y realizan más de 50 000 recolecciones semanales. Por su parte, Astral se comprometía a inspeccionar 11 000 cestos cada semana, pero los problemas de puertas rotas y contenedores desbordados se han mantenido.
¿Qué cambiará a partir de 2027?
La moción que se votará el 10 de marzo pide estudiar un enfoque separado: un contrato exclusivo para los cestos de basura y otro para el resto del mobiliario urbano. Así se busca mayor especialización, mejor supervisión y la posibilidad de eliminar la publicidad que hoy acompaña a parte de estas instalaciones.
Apoyo dentro del Concejo
El concejal Josh Matlow respalda la iniciativa y afirma que el contrato actual “debe ir directo al basurero”. Según él, traer el servicio de vuelta al sector público dará más responsabilidad y un entorno urbano más limpio y agradable.
Cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026
Chow quiere tener recomendaciones listas este mismo verano, garantizando que los nuevos contenedores estén listos y funcionando cuando Toronto sea sede de partidos de la Copa Mundial FIFA en junio y julio de 2026.
Si la propuesta avanza, los residentes latinos —y toda la ciudad— podrían despedirse por fin de los cestos eternamente rebosados y dar la bienvenida a calles más limpias y ordenadas.