El futuro de la histórica acerera Stelco vuelve a sacudir la región de Hamilton y, por extensión, a toda la comunidad latina de la GTA. El máximo ejecutivo de Cleveland-Cliffs, propietaria estadounidense de la siderúrgica, no solo confirma la intención de despedir a cientos de trabajadores, sino que advierte que está listo para llevar al gobierno federal a los tribunales si intenta bloquear la medida. A la vez, el directivo respalda los aranceles de EE. UU. al acero canadiense y hasta insinúa que escucharía ofertas de compra. A continuación, desmenuzamos lo que significa este choque de gigantes y cómo podría afectarnos en Ontario.
¿Quién es quién en esta novela siderúrgica?
Cleveland-Cliffs Inc. es el mayor productor de acero laminado y pellets de mineral de hierro en Estados Unidos. En 2020 compró Stelco—firma fundada en 1910 en Hamilton— por más de $1.100 millones de dólares, prometiendo mantener empleos y operaciones.
Stelco emplea a cerca de 2.200 personas en el sur de Ontario y abastece a la industria automotriz, de la construcción y de electrodomésticos. Sus hornos integrados y su ubicación estratégica junto al puerto la convierten en un activo clave para la cadena de suministro de Canadá.
Los despidos: ¿por qué ahora?
La empresa adelantó que entre 600 y 700 puestos podrían desaparecer antes de mediados de 2024. El CEO, Lourenço Gonçalves, argumenta que:
- La demanda de acero para vehículos eléctricos es más débil de lo previsto.
- Los costos energéticos en Ontario superan los de sus plantas en EE. UU.
- La compañía debe “alinear capacidad con el mercado” para proteger su rentabilidad.
Sindicatos locales aseguran que las cifras de producción se han mantenido estables y acusan a Cliffs de usar los despidos como arma de presión para obtener subsidios o exenciones fiscales.
Choque con Ottawa: ¿en qué consiste la amenaza legal?
En 2017, cuando Stelco salió de la bancarrota, el gobierno federal y la provincia firmaron acuerdos que incluían compromisos de empleo y de inversión mínima en Canadá. Esa letra fina es la base de la posible intervención de Ottawa para frenar los despidos.
Gonçalves sostiene que esos compromisos “ya expiraron” y que cualquier intento de imponer condiciones violaría el Tratado de Libre Comercio Canadá-EE. UU.-México (T-MEC). Por ello, afirma estar listo para un arbitraje internacional alegando trato discriminatorio a un inversor extranjero.
Aranceles entre amigos: un arma de doble filo
Paradójicamente, el CEO respalda los aranceles del 25 % que Estados Unidos impuso al acero canadiense en 2018 (Sección 232). Mientras tanto, utiliza esos mismos gravámenes como excusa para justificar la presión sobre los costos de Stelco.
Expertos comerciales explican que Cliffs recupera parte de lo pagado en aranceles gracias a créditos fiscales en EE. UU., pero la filial canadiense no goza de ese colchón, de ahí que el directivo coloque el tema sobre la mesa para negociar incentivos locales.
¿Venta a la vista o farol estratégico?
Durante una llamada con inversionistas, Gonçalves aseguró que “no está enamorado de ningún activo” y que consideraría ofertas si el precio es justo. Analistas interpretan esta frase como jugar la carta de la incertidumbre para acelerar la aprobación de apoyos gubernamentales o presionar a los sindicatos en la mesa de negociación.
Impacto en la fuerza laboral latina de la GTA
Aunque no existen cifras exactas, se estima que docenas de trabajadores hispanos forman parte de la plantilla de Stelco y de empresas contratistas en Hamilton, Burlington y Mississauga. La pérdida de empleos bien remunerados en siderurgia:
- Podría tensar aún más la competencia por vacantes manufactureras en la Golden Horseshoe.
- Reduce las horas extra, clave para muchas familias inmigrantes que envían remesas.
- Obliga a desplazarse más lejos—o incluso cruzar la frontera—en busca de reemplazos.
¿Qué viene ahora?
1. El Ministerio de Innovación, Ciencia y Desarrollo Económico revisará los compromisos post-adquisición. Si encuentra incumplimiento, podría imponer multas o exigir la restitución de empleos.
2. Los sindicatos locales planean manifestaciones frente al parlamento provincial y organizarán asambleas comunitarias en Burlington y Stoney Creek.
3. Si Cliffs inicia el arbitraje bajo el T-MEC, el proceso podría durar entre 18 y 24 meses, tiempo en el que los despidos seguirían su curso.
Más que un litigio corporativo
Lo que está en juego no es solo la continuidad de una planta emblemática; es la estabilidad de miles de familias trabajadoras en el corredor Toronto-Niagara y la capacidad de Canadá para proteger su industria pesada en un mundo de subsidios y proteccionismo. Para la comunidad latina, mantenerse informada y participar en los foros públicos será clave para que sus necesidades sean escuchadas en la mesa donde se decida el futuro del acero canadiense.