Los aficionados latinos en Toronto miran con preocupación cómo, antes de que termine el spring training, el cuerpo de lanzadores de los Blue Jays se llenó de bajas importantes. Aquí tienes un resumen claro de lo que está pasando y por qué el panorama 2026 cambió de golpe.
Lesiones tempranas que sacuden el campamento
Todo comenzó con Shane Bieber, quien fue diagnosticado con inflamación en el antebrazo derecho. Poco después, José Berríos quedó fuera por una fractura por estrés en el codo derecho. La más reciente mala noticia llegó con Trey Yesavage, relegado a la lista de lesionados por una impingement (pinzamiento) en el hombro derecho.
El mánager John Schneider aclaró que Yesavage “llegó al campamento con esta molestia” y que su progreso ha sido lento pero positivo. El plan es que lance en un juego de ligas menores el 25 de marzo; sin embargo, aún no ha debutado en la Liga de la Toronja.
Yesavage: de favorito al Novato del Año a espectador
Tras su brillante actuación en los últimos playoffs, Yesavage figuraba como uno de los candidatos más fuertes al Novato del Año de la Liga Americana 2026. Su ausencia deja un hueco enorme en una rotación que, sobre el papel, era de las más temidas del béisbol.
Así quedaría la rotación para el Día Inaugural
Con más de la mitad de los abridores en la enfermería, la proyección actual luce así:
- Kevin Gausman
- Dylan Cease
- Eric Lauer
- Cody Ponce
- Max Scherzer
Lauer, por cierto, realizó 68 lanzamientos en cuatro entradas durante un juego de ligas menores esta semana, señal de que será requerido desde el primer día.
El fichaje de Dylan Cease cobra mayor relevancia
Durante el invierno, Toronto firmó a Dylan Cease por siete años y 210 millones de dólares. En su momento pareció un lujo; hoy es una necesidad. Con Bieber, Berríos y Yesavage fuera, Cease pasa automáticamente de refuerzo estelar a ancla de la rotación.
¿Qué sigue para los Blue Jays?
La prioridad es acelerar la recuperación sin arriesgar recaídas. Mientras tanto, el equipo confía en la veteranía de Gausman y Scherzer, en la consistencia de Lauer y en que Ponce se consolide. Los próximos días de entrenamiento serán clave para medir la profundidad real del pitcheo y decidir si la gerencia debe buscar más brazos antes del Día Inaugural.
Por ahora, la afición solo puede cruzar los dedos y esperar que el “virus de las lesiones” deje en paz al Rogers Centre una vez que se cante el primer play ball de 2026.