El próximo 3 de febrero, Washington será el escenario de uno de los encuentros diplomáticos más inesperados y determinantes de la región: la reunión entre el presidente colombiano, Gustavo Petro, y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Tras un 2025 marcado por la “descertificación” de Colombia en la lucha antidrogas, la cancelación de la visa al mandatario y una retórica de alta tensión, la cita en la Casa Blanca representa un giro de 180 grados. Pero, ¿qué hay realmente en juego para Colombia?
1. El fin del “bloqueo” personal: La recuperación de la visa y la lista OFAC
Uno de los triunfos políticos que Petro ya se anota es la invitación misma.2 En octubre de 2025, el Departamento de Estado incluyó a Petro y a su círculo cercano en la lista de la OFAC (conocida como la Lista Clinton), tras sus polémicas declaraciones en la ONU instando a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes.
- El objetivo: Petro buscará que Washington levante formalmente las sanciones financieras y reestablezca plenamente su estatus migratorio y el de su gabinete antes de que termine su mandato en agosto de 2026.
2. Nueva estrategia contra el narcotráfico y el fentanilo
El narcotráfico ha sido la manzana de la discordia. Mientras Trump ha acusado a Petro de permitir el auge de las “fábricas de cocaína”, el gobierno colombiano llegará con datos bajo el brazo.
- La contrapropuesta: Colombia presentará el récord de 2,840 toneladas de cocaína incautadas y pedirá que la agenda se desplace hacia el fentanilo, al que Petro califica como una “arma de destrucción masiva” que afecta más a EE. UU. que la cocaína misma.
- Recertificación: El punto más difícil será convencer a Trump de devolver a Colombia el sello de “país aliado” en la lucha contra las drogas.
3. Venezuela y la estabilidad regional
La reciente ofensiva estadounidense en Venezuela (3 de enero) y la posterior “distensión” tras la llamada entre ambos líderes han puesto a Petro en un rol de mediador necesario, aunque incómodo.
- Petro buscará evitar cualquier intervención militar directa en el país vecino, una línea roja en la que coinciden incluso los expresidentes colombianos de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores.
4. Alivio económico: Aranceles y exportaciones
Al inicio de su mandato en 2025, Trump impuso un arancel del 25% a productos colombianos como represalia por la negativa de Bogotá a recibir vuelos de deportados. Aunque estas medidas están suspendidas temporalmente, Petro necesita asegurar que las exportaciones colombianas no sufran nuevos bloqueos que asfixien la economía nacional.
Los desafíos del “margen estrecho”
Analistas coinciden en que Petro llega con poco tiempo. Con su mandato finalizando el 7 de agosto de 2026, el margen para negociar reformas estructurales es mínimo. Sin embargo, la sola desactivación de la hostilidad ya es vista como un éxito de la gestión del embajador Daniel García Peña.
La gran incógnita será si el estilo directo de Trump y la diplomacia de redes sociales de Petro logran una convivencia pragmática o si el encuentro será solo una pausa en medio de una tormenta ideológica.