Toronto vuelve a quedarse sin uno de sus Starbucks “de toda la vida”. El local de Spadina y Richmond, un punto de reunión para muchos latinos que viven o trabajan en el downtown, acaba de cerrar definitivamente. ¿Qué está pasando con la cadena y qué implica para la comunidad? Te lo contamos con detalle.
Adiós al café de la esquina en Spadina y Richmond
Durante años, la fachada verde y blanca de este Starbucks dio personalidad a la intersección de Spadina Ave. y Richmond St. W. Ahora las ventanas amanecen cubiertas con papel y dos cartas de despedida.
La primera, firmada por la oficina central, reconoce que fue una “decisión increíblemente difícil” y agradece la lealtad del vecindario. La segunda, escrita a mano por el equipo, despide con cariño a sus “clientes queridos” y promete extrañarlos. El último día de servicio fue a finales de septiembre; desde el 27 de ese mes ya no aceptaban pedidos de delivery.
Un patrón creciente de cierres
Este cierre no es aislado. En 2020 Starbucks anunció que reorganizaría su presencia en Canadá y planeaba cerrar o reubicar 200 tiendas en dos años. La pandemia aceleró el plan y la cifra subió a 300 locales en marzo de 2021.
En 2025 la compañía lanzó la iniciativa “Back to Starbucks”, enfocada en optimizar operaciones globalmente. Parte de la estrategia consiste en cerrar tiendas que ya no alcanzan los objetivos financieros—sobre todo en zonas con rentas altas, menor tráfico peatonal o cambio en los hábitos de consumo (más pedidos móviles y menos largas estadías).
Para finales del presente año fiscal, Starbucks calcula que su huella en Norteamérica habrá disminuido un 1 %. Ese ajuste incluye aperturas de locales formato “pickup” y el despido de aproximadamente 900 empleados.
¿Por qué cierran estos locales?
Las razones principales son tres:
1. Cambios de comportamiento del cliente. El teletrabajo y la preferencia por el pedido móvil reducen el flujo constante que justificaba grandes salones.
2. Costos inmobiliarios elevados. Intersecciones emblemáticas como Spadina & Richmond pagan rentas que solo se sostienen con ventas muy altas.
3. Estrategia corporativa. Starbucks quiere concentrarse en tiendas con drive-thru, nuevos formatos de bebidas con proteína y menús más sencillos que agilicen el servicio.
Otros Starbucks que ya son historia
En los últimos meses también dijeron adiós:
• El clásico de Queen & John, frente al antiguo MuchMusic.
• El de 10 Lower Spadina, junto al waterfront.
• El de Queen St. E. con Brookmount, en The Beaches.
Impacto en clientes y empleados
Para los usuarios, el cierre significa buscar nuevas cafeterías de referencia—independientes o de cadena—en un radio relativamente corto; el Starbucks más próximo suele estar a pocas cuadras. Para los trabajadores, algunos son reubicados, pero no todos: de ahí el número de despidos a nivel nacional.
Aunque la marca insiste en que seguirá abriendo locales “de próxima generación”, los cambios dejan claro que los rituales de café en Toronto están evolucionando. Quizá sea el momento perfecto para explorar negocios locales y descubrir nuevos sabores que enriquezcan la rutina matutina.
Conclusión
El cierre del Starbucks de Spadina y Richmond marca el fin de una era para muchos vecinos—incluyendo a la comunidad latina que encontraba allí un rincón familiar de conversación y espresso. La ciudad, sin embargo, no se queda sin opciones: desde cafeterías artesanales hasta otras sucursales de la cadena, el café sigue fluyendo. Sólo cambiará el lugar donde lo pedimos y la historia que contaremos sobre nuestra próxima taza.