Una vez más, el histórico Alumnae Theatre —un espacio cultural gestionado por mujeres en el este de Toronto— ha sido víctima de la delincuencia. El pasado 2 de diciembre, la compañía confirmó que ya son seis los allanamientos violentos sufridos durante 2025, lo que pone en riesgo su futuro y enciende las alarmas sobre la seguridad en el barrio de Moss Park.
Más de un siglo de teatro independiente
Fundado hace 107 años y ubicado en la esquina de Adelaide y Berkeley, el Alumnae Theatre funciona en una antigua estación de bomberos. A lo largo de su historia se ha dedicado a producir teatro provocador e innovador, sostenido solo por voluntarias y voluntarios no remunerados.
Seis allanamientos en un solo año
Los incidentes comenzaron en febrero y, según la vicepresidenta de membresía Lamesha Ruddock, cada ataque ha implicado daños a puertas y ventanas, además de la sustracción de herramientas y equipo técnico. La suma de pérdidas y reparaciones ya ronda los 10 000 dólares, una cifra considerable para una organización sin fines de lucro.
Costos que ponen en jaque la operación
“No tenemos idea de cómo vamos a recuperar ese dinero en los próximos años”, admite Ruddock. El golpe financiero se agrava porque el teatro depende principalmente de taquilla, membresías y donaciones.
Llamado urgente a la comunidad
Para seguir de pie, el Alumnae Theatre pide a la comunidad latina y al público en general que se sumen de tres maneras:
- Hacerse socias o socios del teatro.
- Colaborar como voluntarios en la operación diaria y en los montajes.
- Realizar donaciones monetarias que ayuden a cubrir reparaciones y refuerzos de seguridad.
Colaboración con autoridades y medidas de seguridad
El teatro trabaja de forma coordinada con la Policía de Toronto, representantes municipales y la BIA local. Gracias a nuevas cámaras y cerraduras, ya se logró detener a dos presuntos responsables, pero los ataques no cesan.
El contexto de Moss Park
Aunque las cifras oficiales muestran una disminución de robos de 100 casos en 2024 a 74 en 2025, Moss Park sigue siendo una de las zonas con mayor índice de allanamientos en la ciudad.
Entender la raíz social
Ruddock reconoce que muchos de estos delitos provienen de personas sin hogar en busca de refugio, comida o dinero: “Necesitamos humanizarlas y ofrecerles recursos básicos para que no recurran a la violencia”. Incluso plantea la posibilidad de que el teatro abra sus puertas para iniciativas de apoyo comunitario dirigido a quienes viven en situación de calle.
Mientras tanto, la prioridad es garantizar la seguridad de las voluntarias y el público, y asegurar que este símbolo del teatro independiente de Toronto no baje el telón.