La próxima misión lunar de la NASA, Artemis II, no solo marcará el regreso de la humanidad a las inmediaciones de la Luna después de más de medio siglo; también convertirá a un canadiense de Ontario en el primer no estadounidense que viaja más allá de la órbita terrestre baja. A continuación te contamos, con todo detalle, por qué este despegue del 1 de abril es tan trascendental para Canadá y la comunidad latina que sigue de cerca la ciencia y la exploración espacial desde Toronto.
¿Qué es la misión Artemis II?
Artemis II es la segunda etapa del ambicioso programa Artemis, diseñado para colocar nuevamente seres humanos en la Luna y, eventualmente, establecer una presencia sostenible allí y en Marte. A diferencia de Artemis I, que fue un vuelo no tripulado, esta misión llevará cuatro astronautas a bordear la Luna durante diez días, probando a fondo el cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion con tripulación.
El papel histórico de Jeremy Hansen
Jeremy Hansen, de 50 años y oriundo de London, Ontario, ocupará el puesto de especialista de misión. Al cruzar el cinturón de Van Allen y dirigirse al entorno cislunar, se convertirá en el primer no estadounidense en la historia en volar tan lejos de la Tierra. Compartirá cabina con los astronautas estadounidenses Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto) y Christina Koch (especialista de misión).
Una tripulación diversa y experimentada
– Reid Wiseman: excapitán de la Armada de EE. UU. y veterano de la Expedición 40 en la EEI.
– Victor Glover: primer afroamericano en realizar una misión de larga duración en órbita (Crew-1).
– Christina Koch: ostenta el récord femenino de permanencia continua en el espacio (328 días).
– Jeremy Hansen: ex piloto de combate CF-18 del Canadá y formador de astronautas en NASA.
De un sueño infantil a la Luna
Hansen declaró a sus abuelos, con apenas cinco años, que quería ser astronauta. A los 12 ingresó en el Escuadrón de Cadetes Aéreos 614 de London, y a los 17 ya poseía licencia de piloto privado en Cornwall. Tras graduarse en Ingeniería Espacial en el Royal Military College of Canada, voló aviones CF-18 en la Real Fuerza Aérea Canadiense, experiencia que lo preparó para el riguroso entrenamiento de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), la cual lo seleccionó en 2009.
Canadá y la exploración lunar: más allá del simbolismo
Canadá no solo aporta talento humano; también desarrolla el Canadarm3, un brazo robótico de próxima generación que operará en la estación lunar Gateway. La participación de Hansen en Artemis II demuestra el compromiso de Canadá con la exploración profunda y refuerza los lazos tecnológicos y científicos con la NASA.
Entrenamiento, riesgos y plan de vuelo
• Ascenso: El SLS alcanzará la órbita en unos ocho minutos. Una vez liberada la primera etapa, la segunda impulsará a Orion hasta la órbita de aparcamiento.
• Día 1-2: Verificación de los sistemas de soporte vital, navegación y comunicaciones. Cualquier anomalía grave implicaría abortar y volver a la Tierra.
• Maniobra de inyección translunar: Encendido de 20 minutos que enviará a la tripulación hacia la Luna a una velocidad de ≈ 39 000 km/h.
• Vuelo cislunar: Órbita alta alrededor de la Luna, donde se evaluarán la protección contra la radiación y el rendimiento térmico de Orion.
• Regreso y amerizaje: Reingreso atmosférico a 40 000 km/h y amerizaje asistido por paracaídas en el Pacífico.
Hansen subraya que entrenan para “lo inesperado”. Si en algún momento no se sienten al 100 % seguros de completar la misión, la cápsula ejecutará un retorno anticipado. Como respaldo, la astronauta canadiense Jenni Gibbons, de 37 años, está lista para ocupar su puesto si fuera necesario.
Impacto para las generaciones futuras
En 2017, Hansen fue el primer canadiense en dirigir una clase de astronautas de la NASA, donde inculcó un enfoque colaborativo y multicultural. Su liderazgo inspira a jóvenes —incluidos muchos latinos en Ontario— a seguir carreras en STEM. Además, la ciencia que se realice en Artemis II (medición de radiación, pruebas biomédicas y validación de sistemas de soporte vital) sentará las bases para misiones más largas hacia Marte.
Mirando hacia adelante
Después de Artemis II vendrán Artemis III —que planea el primer alunizaje tripulado desde 1972— y Artemis IV, que llevará módulos a la estación Gateway. Canadá espera involucrarse en esos vuelos con más hardware robótico y, eventualmente, con astronautas que pisen la superficie lunar.
El 1 de abril, cuando los motores RS-25 del SLS iluminen la plataforma 39B en Florida, millones de ojos canadienses y latinoamericanos seguirán el rugido del despegue. Para Jeremy Hansen y para todo el país, será mucho más que un vuelo: será un paso histórico que une innovación, diversidades culturales y el eterno deseo humano de explorar.