Un nuevo informe del Royal Bank of Canada (RBC) señala a Ontario —y en especial al Gran Toronto (GTA)— como el principal culpable de la reciente desaceleración del sector vivienda en todo el país. A continuación, desglosamos las causas y las posibles consecuencias para quienes vivimos y trabajamos en la región.
La gran diferencia: Ontario vs. el resto de Canadá
Mientras que el resto del país mantiene niveles históricos de construcción —más de un millón de viviendas iniciadas en los últimos cuatro años—, Ontario se desmarca por un fuerte desplome en los “housing starts” desde mediados de 2024. En el GTA, el número de arranques de condominios en un periodo móvil de 12 meses cayó un 68 % frente al mismo momento de 2023.
Costos de construcción que se disparan
Más allá del encarecimiento de madera, mano de obra y terrenos, los economistas de RBC apuntan a dos factores locales:
- Cargos de desarrollo altísimos: en Toronto, ciertas tarifas municipales se han incrementado casi un 1 000 % en menos de 15 años.
- Burocracia y requisitos regulatorios que retrasan o desincentivan la concreción de proyectos, aun cuando ya tienen permisos aprobados.
Demasiadas viviendas de reventa en el mercado
El stock de propiedades usadas en venta se disparó a más de 32 000 listados activos en el GTA este verano. Con tanta oferta inmediata —y, en muchos casos, a precios menores que las unidades nuevas— la demanda de proyectos “desde cero” se enfría.
El golpe ha sido especialmente duro para los pre-construction condos, donde el mercado de inversionistas prácticamente se ha desplomado.
¿Por qué debería importarnos ahora?
Una pausa prolongada en la construcción significa menos entregas entre 2026 y 2028. Si al mismo tiempo vuelve a repuntar la inmigración o el crecimiento poblacional, el déficit habitacional de la provincia podría ampliarse y agravar la ya crítica crisis de asequibilidad.
Claves para llevar
- Ontario distorsiona las cifras nacionales: Canadá no sufre un bajón general, es la provincia la que está tirando del promedio hacia abajo.
- Los costos regulatorios y la sobreoferta de reventa frenan los proyectos nuevos.
- Si no se corrige pronto, el problema reventará más adelante con precios aún más altos y mayor presión social.
En resumen, la vivienda en Ontario parece estar en una pausa inquietante: las grúas se detienen hoy, pero la necesidad de techo no desaparece. Para quienes planean comprar, vender o simplemente pagar la renta en Toronto, el panorama a corto plazo ofrece más opciones; a mediano plazo, podría traducirse en un nuevo salto de precios y más tensión en el mercado.