Después de años de expectación, el nuevo puente internacional Gordie Howe ‒un proyecto de miles de millones de dólares que conecta Windsor (Ontario) con Detroit (Michigan)‒ está físicamente terminado. Sin embargo, a pesar de su tamaño récord y de la urgencia comercial que representa, todavía no hay fecha para que coches y camiones puedan cruzarlo.
Un coloso sobre el río Detroit
El Gordie Howe International Bridge mide 2,5 kilómetros de largo y une de forma directa la autopista 401 de Ontario con la I-75 de Michigan, cerrando un “eslabón perdido” clave en el corredor de comercio Canadá-EE.UU. Su envergadura lo convierte, desde 2024, en el puente atirantado más largo de Norteamérica.
Costos y cronograma original
La construcción comenzó hace siete años con un presupuesto aproximado de 6.400 millones CAD. La meta inicial era inaugurarlo en diciembre de 2024, plazo que se postergó primero a “otoño de 2025” y luego quedó sin una fecha firme.
¿Qué frena la apertura?
Un informe crítico publicado en 2025 señaló que los retrasos obedecen, sobre todo, a la transferencia tardía de las instalaciones aduaneras a las agencias fronterizas de ambos países. El estudio advertía que, si la entrega no se efectuaba antes de mayo de 2025, la apertura podría demorarse hasta seis meses más. Finalmente, la cesión oficial ocurrió en septiembre de 2025, alimentando nuevas dudas sobre el calendario.
Respuesta oficial
Manny Paiva, asesor de comunicaciones de la Windsor-Detroit Bridge Authority, confirmó el 10 de octubre que la obra civil terminará este año, pero afirmó que “aún es muy pronto” para anunciar la fecha de inauguración.
Por qué importa para Canadá y EE.UU.
Una vez operativo, el puerto de entrada canadiense será el cruce más grande de toda la frontera de casi 9.000 km entre ambos países. El diseño contempla seis carriles principales, 16 cabinas de peaje y 60 carriles de inspección, con lo que se espera aliviar el tráfico del cercano puente Ambassador y potenciar el intercambio comercial de la región.
El Gordie Howe International Bridge ya domina el paisaje y promete impulsar el comercio binacional, pero los viajeros tendrán que seguir esperando. El reto ahora no es de acero ni de cables, sino de trámites, coordinación y fechas. Hasta nuevo aviso, el puente más grande de la frontera permanece cerrado… aunque listo para brillar.