En medio de una crisis de asequibilidad que parece no dar tregua, un nuevo sondeo muestra que la mayoría de los habitantes de Ontario —incluida la creciente comunidad latina en Toronto— siente que su futuro financiero está en riesgo debido al encarecimiento de los gastos básicos.
Un vistazo al sondeo de RBC
El RBC Financial Flexibility Poll consultó a 1,500 personas en todo Canadá entre el 26 y el 29 de septiembre de 2025. En Ontario, un 80 % de los encuestados señaló que el costo de vida es la barrera principal para alcanzar sus metas financieras. Los altos precios de la vivienda, las deudas y los propios hábitos de gasto completan la lista de obstáculos.
¿Pueden cubrir los gastos diarios?
Aunque el 64 % dice sentirse capaz de pagar alimentación y vivienda mes a mes, casi la mitad (47 %) confiesa que, por mucho que se esfuerce, nunca se sentirá financieramente segura.
Cómo se sienten los ontarianos
Ante la pregunta “¿Qué palabra describe tu situación financiera?”, el 49 % respondió con calificativos negativos como “agotado”, “ansioso” o “frustrado”. Para Erica Nielsen, líder de Banca Personal en RBC, estas emociones reflejan la presión constante que viven las familias tras un año de alta inflación y tasas de interés en aumento.
Estrategias para salir adelante
Pese al pesimismo, muchos residentes toman medidas concretas:
- 53 % prioriza pagar deudas (hipotecas, tarjetas de crédito, préstamos estudiantiles).
- 44 % invierte en cuentas TFSA o RRSP para ahorrar impuestos y capitalizar a largo plazo.
- 43 % adopta un estilo de vida frugal hoy para asegurar estabilidad futura.
Metas que importan
Cuando se les pidió ordenar sus objetivos financieros, los ontarianos respondieron:
- 66 %: Ahorrar lo suficiente para disfrutar la jubilación.
- 55 %: Contar con fondos para viajar y cubrir imprevistos médicos o familiares.
El sondeo confirma lo que muchos ya perciben en su día a día: la inflación en alimentos, vivienda y servicios está golpeando duro. Sin embargo, la mayoría sigue buscando maneras de ajustar el presupuesto, reducir deudas y ahorrar, con la esperanza de que el panorama económico mejore y su esfuerzo rinda frutos.