Un nuevo reporte de TD Economics pone en la lupa al proyecto de expansión del oleoducto Trans Mountain (TMX) y su verdadero aporte a la economía. A continuación, desglosamos los hallazgos clave, los posibles beneficios y los riesgos que todavía rondan esta mega-obra energética que conecta a Alberta con la costa del Pacífico.
¿De qué oleoducto estamos hablando?
Se trata del Trans Mountain Expansion, un segundo conducto paralelo al ya existente que recorrerá 1 150 km desde Edmonton, Alberta, hasta Burnaby, Columbia Británica. Con él, la capacidad de transporte de crudo crecería de 300 000 a 890 000 barriles diarios, permitiendo que el petróleo canadiense llegue a mercados asiáticos y estadounidenses sin depender tanto de los oleoductos hacia el Golfo de México.
Lo que dice el informe de TD Economics
Según TD, la puesta en marcha del TMX podría sumar entre $7 000 y $9 000 millones de dólares al PIB canadiense acumulado durante los dos primeros años de operación —equivalente a un impulso anual de 0,15 %–0,20 % al crecimiento del país. Para Alberta, el alza rondaría 1 %.
Estas cifras contrastan con los pronósticos federales y provinciales, que hablaban de inyecciones superiores a los $15 000 millones y crecimientos cercanos al 0,5 % del PIB nacional. El banco advierte que los gobiernos partieron de precios del crudo más optimistas y de supuestos logísticos difíciles de sostener.
Impacto macroeconómico: empleo e ingresos fiscales
TD calcula que el oleoducto generará 34 000 empleos temporales durante la fase final de construcción y unos 2 500 puestos permanentes para su operación y mantenimiento. En términos fiscales, la recaudación adicional rondaría los $3 000 millones en impuestos federales y provinciales durante la primera década.
No obstante, el informe subraya que gran parte de este efecto ya “está descontado” en las estadísticas de inversión y que, una vez concluida la obra, el dinamismo se moderará.
¿Por qué la discrepancia con las cifras oficiales?
TD identifica tres variables clave:
- Precio del crudo: El gobierno usó escenarios con un barril WTI por encima de US$90; TD parte de un rango de US$70–80.
- Descuento del Western Canadian Select (WCS): Se asumió que el diferencial WCS/WTI se reduciría ¾; TD solo ve recorte de la mitad.
- Capacidad efectiva: El banco duda que los 890 000 barriles diarios se llenen de forma sostenida por cuellos de botella en puertos y refinerías asiáticas.
Riesgos y puntos de tensión
Más allá de las proyecciones económicas, el proyecto enfrenta:
- Costo escalado: El presupuesto pasó de $7 400 millones en 2017 a $30 900 millones en 2023.
- Desafíos legales y ambientales: Varias Primeras Naciones siguen en tribunales cuestionando los permisos y la consulta previa.
- Reputación climática: Canadá se ha comprometido a la carbono-neutralidad en 2050 y el TMX envía señales mixtas al mercado.
¿Qué significa para Toronto y el resto del país?
Un mayor ingreso petrolero tiende a fortalecer el dólar canadiense, lo que abarata importaciones pero puede encarecer las exportaciones manufactureras de Ontario. En cuanto a las transferencias de igualación, el repunte de regalías en Alberta podría aliviar presiones fiscales, aunque el efecto tardará años en sentirse en las arcas de otras provincias.
Mirando al futuro
TD concluye que la expansión del oleoducto sí aportará crecimiento, pero no será el salvavidas económico que algunos discursos políticos sugieren. La clave pasará por:
- La evolución de la demanda global de crudo.
- La capacidad de Canadá para equilibrar crecimiento e innovación verde.
- El manejo de relaciones con comunidades indígenas y jurisdicciones provinciales.
En síntesis, el TMX puede ser un “plus” para Alberta y Canadá, pero no reemplaza la necesidad de diversificar la economía hacia sectores de mayor valor agregado y bajas emisiones.