Un reciente fallo contra LNG Canada puso sobre la mesa un tema poco visible pero clave para la costa del Pacífico: el ruido submarino generado por la industria. A continuación te contamos, en detalle, qué ocurrió, por qué importa y cómo se regula en Canadá.
¿Quién es LNG Canada?
LNG Canada es un consorcio internacional —encabezado por Shell, PETRONAS, PetroChina, Mitsubishi y KOGAS— que construye la primera megaplanta de gas natural licuado (GNL) de la costa norte de Columbia Británica, en Kitimat. Con una inversión inicial de unos 40 000 millones de dólares, el proyecto se promociona como la puerta de salida del gas canadiense hacia Asia.
La infracción: ruido submarino en la construcción de un muelle de remolcadores
Durante 2021, la empresa edificó un muelle exclusivo para remolcadores que asistirán a los buques metaneros. La autoridad federal detectó que el monitoreo diario del ruido submarino —obligatorio para proteger a mamíferos marinos como las marsopas de Dall y las orcas residentes— no se realizó conforme a los requisitos del permiso ambiental.
El resultado fue una multa administrativa de 50 000 $. Aunque la cifra suene modesta frente al tamaño del proyecto, sienta un precedente regulatorio: los inspectores pueden sancionar cualquier incumplimiento ambiental, incluso años después del hecho.
¿Por qué importa el ruido submarino?
Los mamíferos marinos dependen del sonido para orientarse, comunicarse y encontrar alimento. Golpes de pilotes, explosiones sísmicas o motores de barco elevan el “paisaje sonoro” oceánico y pueden provocar desde estrés hasta desplazamientos forzados. En la costa de B.C. viven especies protegidas como la ballena jorobada y la orca norteña, altamente sensibles al ruido.
El umbral crítico
Canadá establece límites de decibeles y zonas de amortiguamiento. Si el ruido supera los umbrales, se exige detener obras o implementar atenuadores —por ejemplo, burbujas de aire comprimido alrededor del pilote—. El problema con LNG Canada fue falta de evidencia de que se hubiera medido ese umbral día a día.
Marco legal y sanciones en Canadá
La Ley de Pesca (Fisheries Act) y la Ley de Especies en Peligro (SARA) prohíben dañar hábitats de peces o alterar el comportamiento de especies listadas. Las multas pueden llegar a millones, pero los “penalty tickets” menores —como el de 50 000 $— se emiten para infracciones administrativas.
Repercusiones para comunidades indígenas
El proyecto cruza territorios de las naciones Haisla, Gitga’at y Gitxaala. Estas comunidades dependen de la pesca y han exigido controles estrictos ante la construcción. El incidente refuerza su argumento de que se debe vigilar de cerca la fase operativa: cuando empiecen las exportaciones, habrá entre 200 y 300 tránsitos de buques GNL al año.
¿Qué tiene que ver Toronto con todo esto?
Para la creciente comunidad latina en Toronto, las noticias del oeste canadiense pueden parecer lejanas. Sin embargo, los efectos del GNL en emisiones, relaciones con pueblos originarios y estándares ambientales impactan la reputación energética de todo el país, algo clave cuando se discute la transición verde desde Ontario.
Próximos pasos
LNG Canada afirmó que ha reforzado sus protocolos de monitoreo y que colaborará con la autoridad federal. Mientras tanto, organizaciones ambientales piden publicar en línea datos en tiempo real de ruido y fauna para que la vigilancia sea comunitaria y transparente.
En suma, la multa refleja un mensaje claro: las megainversiones energéticas en Canadá no están exentas de controles, y el océano —aunque parezca silencioso— tiene una voz que la ley está empezando a escuchar.